Sin descanso

 

 

Las actitudes del gobierno no nos dan descanso, transcurrido el tiempo, y habiendo pasado gran parte de los actos por los 170 años de nuestro partido, estamos nuevamente a través de este espacio dando nuestra visión de lo acontecido en la política nuestra  de cada día.

 

Como es costumbre la administración progresista es una cantera inagotable de dimes y diretes, marchas y contramarchas, algo así como el emporio de las contradicciones para ser bien gráfico. Esto nos da material a todos quienes somos “opositores” a este gobierno a decir del presidente, como para escribir una enciclopedia y (no se si me quedo corto), sobre los desaguisados de quienes rigen los destinos de nuestro país

 

Esta vez no vamos a referirnos al ministro Gargano, ni a su impresentable papel en la interpelación de la que fue objeto, donde hablo mucho y no dijo nada (fiel a su costumbre), o Díaz de cuya pobre gestión queda poco por decir, esta vez salió a escena el vicepresidente quien afirmó que ellos apoyarían un plebiscito para ver si se firma o no  un TLC con EEUU.

 

Si, aunque parezca increíble, salió a la opinión pública a decir tamaño disparate, quedando claro que esta gente subestima la inteligencia del uruguayo medio.

 

¿En qué cabeza cabe que un tema tan complejo, y tan crucial para el Uruguay, se defina en un plebiscito algo estrictamente técnico?, si el presidente se ve presionado por las fuerzas radicales de su fuerza política para no firmar un tratado con nuestro principal comprador que lo diga, pero que no trate de tomar de rehén al pueblo, que no nos haga cómplices a todos de su ineptitud para manejar la interna en su partido.

 

Los gobiernos están para eso, deben decidir, y el pueblo para juzgar cada 5 años.

 

De prosperar esta iniciativa el gobierno quedaría muy mal parado, demostrando ante todos un nivel de indecisión nunca visto. Por otra parte de que serviría el resultado de esa consulta popular, si después no se acata la decisión del soberano.

 

Cómo para muestra basta un botón, vale recordar lo sucedido con el plebiscito que prohibió la asociación de ANCAP con privados, y ahora nos asociaremos con Venezuela, eso sí, sin llamado a licitación internacional, ni nada, ¿para qué?, si Chávez es nuestro amigo, no olvidemos el plebiscito del agua donde se está recorriendo el mismo camino.

 

Pero bueno, es lo que la mayoría quiso y como demócratas que somos debemos respetar, pero no por ello decir amen a todos los disparates que proponen como en este caso.

 

Debemos entender que esto es parte de una estrategia, donde tratan de demostrar que son amplios y participativos, y en realidad lo que hacen es tirar la pelota para adelante porque no saben que hacer, o ya lo tienen hecho y es todo una pantalla para después decir “Nosotros le dimos participación a todos” y así excusarse cuando comiencen a notarse los errores.

 

Simple y pura demagogia por donde se lo mire, manera impura de ejercer la democracia, a decir de Platón.

 

En fin, entendamos que es el modo de dirigir los destinos del país  de quienes ganaron las elecciones, supongo que quienes querían el cambio estarán contentos, lástima que lo sufrimos  todos.

 

Carlos D Aguirre