BANCO DEL SUR TAMBIEN EXISTE
El Gobierno Nacional anunció
su voluntad de incorporarse al Banco del Sur, institución financiera multilateral propuesta por
los presidentes Chávez y Kirchner.
Según la información que
surge desde el oficialismo, se quiere dar una imagen de apuesta al
fortalecimiento del MERCOSUR.
Se trata de un aporte del
orden de U$ 200:000.000, con un objetivo claro de competir
con el Fondo Monetario Internacional y
el BID.
La faraónica iniciativa, es
una rara mezcla de manotón de ahogado,
harakiri económico, y acto de quien definitivamente parece haber perdido el
rumbo en infantil reacción propia de los personajes del Cartoon
Network Pinky y Cerebro.
Un acto más de genuflexión
hacia el bocón venezolano, que ni siquiera se hace presente en las cumbres
protagonizadas por el propio Vázquez.
Una jugada de riesgo
apostando a un bloque regional cuyas fronteras no están del todo claras ante
los incendiarias presiones del general caribeño sobre los parlamentos de Brasil
y Paraguay. Nadie puede hoy asegurar que Venezuela definitivamente vaya a
integrar el grupo.
Es además, una señal para el
otro “amigo” de nuestro País que hace campaña política proselitista a favor de
su esposa arengando al gran pueblo argentino en contra de la legítima soberanía
Uruguaya con una bandera de taxi libre en cada mano.
Desde marzo de 2005, nuestro país
no tiene hoja de ruta en materia internacional. Se le quemaron los papeles.
Ese el daño más grande que este gobierno le está
haciendo a
La estrategia pendular y
espasmódica de pegar de punta contra el
clavo, nos esta situando en escenarios propios de la más caracterizada república
bananera.
Además, como si fuera poco,
se manejan cifras de centenas de millones de dólares como si fuese cambio
chico, como si la plata sobrara.
Y todo esto enmarcado en el
canto de las sirenas regionalistas, las que poco ayudan para resolver los problemas
que los uruguayos seguimos teniendo.
Eso si, con doscientos
millones de dólares podremos decir, que el sur también existe.
Aunque no sepamos por cuanto
tiempo más.
Alvaro
Alonso