Nadie
duda que sea preocupante que haya niños
que estén en los semáforos haciendo un espectáculo circense para poder
alimentarse.
Nadie
duda que el sistema de salud público y privado luego de atravesar una fuerte
crisis estructural multicausal, deba enfocarse en especial hacia los sectores
más carenciados.
Nadie duda que es necesario que
nuestros trabajadores y ciudadanos deban vivir dignamente con el producto de su
trabajo.
Nadie duda que se deben realizar todos los esfuerzos para
que todos los uruguayos puedan acceder a
un “empleo decente” según expresa
Nadie duda que los maestros deben estar bien remunerados en
atención a la “misión” que la sociedad y los padres les hemos encomendado.
Nadie duda que la educación debe
estar en función de la realidad y del mundo globalizado que nos toca vivir.
Nadie duda que
nuestros policías deben estar mejor remunerados en mérito a la función
de salvaguarda de nuestra seguridad y la de nuestros hijos.
Nadie tiene dudas respecto de muchos temas..
Pero si nadie tiene dudas,.... entonces estamos todos de acuerdo?
La respuesta es NO.
No lo estamos por cuanto existen quienes se dedican a
transitar y fortalecer el camino de la confrontación por encima del camino de
los acuerdos.
No lo estamos por cuanto existen quienes se han embalsamado
en la oposición haciendo de ella un camino al infinito.
No lo estamos por cuanto existen quienes se dedican a
diagnosticar permanentemente, evitando plasmar la solución a los problemas que
el diagnóstico presenta.
No lo estamos por cuanto existen quienes nunca aportan
soluciones y se transforman en profetas del Apocalipsis.
No lo estamos por cuanto existen quienes mezquinamente
parecen ocultar soluciones mágicas a los más diversos problemas que aquejan a
una sociedad para cuando accedan al
gobierno.
No lo estamos por
cuanto existen quienes hacen de lo accesorio lo principal, resaltando los infortunios
ajenos y escondiendo los errores y horrores propios.
Sabedores de que las salidas aparecen si se sabe distinguir
lo episódico de la historia, el Partido Nacional tiene más que pergaminos y
blasones que lo distinguen de esos agoreros del mal. A través de hombres de la
estatura de Aparicio Saravia, Leandro Gómez, Manuel Oribe, Luis Alberto de
Herrera, Wilson y tantos otros, el Partido Nacional siempre ha visto más allá
del bosque.
El Jueves 12 del corriente el Partido Nacional presenta su
Programa Único recogiendo una vez más el
guante que la historia le arroja. Plasmando en el papel sus propuestas, no
escatimando ni ocultando nada, vuelve a
erigirse en un referente para la ciudadanía quien con fina
sutileza va desmembrando a través de él, la verdad de la fantasía.
Tendremos ya oportunidad de difundir el Programa Único en
el que se plasman los más caros principios de nuestra
colectividad política, recogiendo así la necesidad ciudadana de tener los
instrumentos necesarios no ya para batallar con nuestros adversarios políticos,
sino para desenmascararlos.
En definitiva y haciendo gala de la inteligencia colectiva
que la caracteriza, la ciudadanía hará una vez más en Octubre lo que ha hecho
siempre, acostumbrarse a ver en la oscuridad para saber distinguir entre las sombras, la
ilusión de la realidad.
Gonzalo Irrazabal Buquet