CORRIMIENTO SORPRESIVO

 

Los últimos días el Partido Nacional y más concretamente su candidato a la presidencia de la república el Dr. Jorge Larrañaga, han recibido acusaciones desde el Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría, de estarse corriendo a la izquierda con fines electorales

 

Pues no, no nos hemos corrido a ningún lado, el Partido Nacional no es un partido de izquierdas ni de derechas, no es un partido con referencias dogmáticas a los parámetros de las internacionales políticas, somos el Partido de la Nación y nuestros enfoques pasan por otras clasificaciones.

 

Si por izquierda se entiende la preocupación por los temas laborales, nuestro Partido y su ley de ocho horas fue en esa oportunidad de izquierda, si la preocupación por la seguridad social al instaurar la obligatoriedad del aguinaldo es ser de izquierda, el Partido fue de izquierda, históricamente hemos asumido las posturas necesarias no por posicionamientos pre-establecidos sino por el bien de nuestros conciudadanos.

 

Lo que los señores frenteamplistas no perciben en las actuales posturas políticas de los blancos, es que luego de las elecciones internas los votantes del Partido Nacional le imprimieron al mismo una dinámica diferente, se dejó de lado un enfoque perimido, por un planteo de país productivo, renovador y por que no progresista, le duela a quien le duela.

 

Lo cierto es que a los que les duele lo de progresista muestran muy poco ó nada de ello, su postura es no cambiemos nada, pero digamos de cambiar algo para que todo quede como está.

 

De renovar los candidatos ó incluir a los jóvenes ni hablar y si no veamos sus candidatos: Arana senador, Mújica senador, Gargano senador, Korseniak senador, todos con más de 70 años de edad y repetidos hace por lo menos tres elecciones; si entramos en los sesenta largos, perdemos la cuenta. Esto también es parte del progresismo de izquierda y su modelo renovador.

 

¿Entonces cual es el problema para el Frente Amplio de que hoy los blancos reivindiquemos banderas que no son monopolio de nadie, sino de la gente, de sus necesidades y de sus esperanzas?  El problema es que ellos son los que se están corriendo en busca de esas mismas banderas.

 

Ellos si están encasillados en esquemas de izquierda buena y políticamente correcta y derecha mala y políticamente incorrecta.

 

Ahora les resulta incómodo competir por la misma opinión pública con los blancos, es más fácil acusar al otro de invadir su terreno y no asumir que es uno el que se corrió y tener que explicar a sus votantes históricos que ya no corre más lo de no pagar la deuda externa y que el FMI no es Satán sobre la tierra ó que el socialismo marxista ya no es posible. El viejo adagio ya lo dice: “se ve la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio”.

¿Qué significa sino el nombramiento de Astori como futuro ministro de economía de un posible gobierno encuentrista? Pues ni más ni menos que eso, un desplazamiento al centro, de la izquierda histórica, a los efectos de captar los votantes moderados que son los que hoy definen la elección. Entonces no somos nosotros, son ellos que dejan por el camino sus postulados, y sus acusaciones son solo cortinas de humo para ocultar sus propios movimientos en su esquema de derechas e izquierdas.

 

Seguramente nos querrán enrostrar las declaraciones del Dr. Juan Andrés Ramírez, de que se define como posicionado en la izquierda; pues si, todo lo que hemos dicho de que nuestro Partido milita por parámetros ideológicos propios vistos por otros como de izquierda, de que históricamente ha transitado por lo que hoy serían posturas  renovadoras y progresistas y de que el Dr. Ramírez propone planteos que ponen a la justicia y su objeto que es el hombre en el centro del accionar partidario, entonces sí, que nos encasillen según sus términos, pero lo que realmente somos desde la historia y desde lo más profundo de nuestro pensamiento es nacionalistas, parece que a algunos les molesta.

 

Arq. Gustavo Barrios