Casualidad o coincidencia
El tan criticado
Plan Cóndor parece estar siendo emulado
en sentido contrario, por varios gobiernos de esta Latinoamérica tan
conflictiva y contradictoria. Porque no parece una mera coincidencia, algunos
hechos que se repiten con poco tiempo de diferencia en diferentes países,
“hermanados” bajo el manto del socialismo y el progresismo.
Pues bien, bastó que el Compañero Comandante Bolivariano
llamara a una Asamblea Constituyente, para que Bolivia primero y Ecuador
después, siguieran el mismo camino, siempre con la finalidad de “entronizarse”
en el poder, por lapsos de tiempo no previstos en ninguna democracia seria del
mundo, con el pretexto de que los cambios necesitan de plazos largos para poder
efectivizarlos.
Si lo descrito se circunscribiera a los países
mencionados no me preocuparía demasiado, y me limitaría a seguir su evolución
por las noticias que nos llegan a diario, haciendo votos porque esos pueblos
puedan encontrar los caminos que los conduzcan por la prosperidad y el
desarrollo.
Lo altamente preocupante y estrechamente vinculado a
estos comentarios previos, es la postura y propuesta lanzada a la opinión
pública nada menos que por el Vice-Presidente de
¿ Será ello un intento de retornar a los primeros planos,
de quien poco a poco ha sido desplazado de la cartelera frenteaplista
como primera figura?, (para contrarrestar algunos anuncios similares surgidos
desde
De un modo o de otro, habrá que estar alerta, pues basta
recorrer algunos editoriales de los principales analistas de la realidad
latinoamericana, para comprobar que el hecho ha provocado sorpresa y
atención.
Indudablemente el tempranero anuncio de Tabaré Vazquez, confirmando que
desestimaba cualquier esfuerzo en dirección a una eventual reelección, le ha
complicado la interna al Frente Amplio, y los potenciales pre-candidatos
comienzan a mostrar sus uñas, intentando posicionarse en la preferencia de sus
eventuales electores.
Ya no importa el cúmulo de críticas lanzadas contra los
Partidos Tradicionales, a quienes acusaron de estar inmersos en una campaña
electoral anticipada.
Ahora se trata de al menos conservar las posiciones
alcanzadas a como dé lugar, porque probaron del “veneno del poder”, les gustó,
y se hicieron adictos.
Nadia Menéndez