Cualquier argumento es bueno para no discutir la ley que, el sindicato de Ancap nos obliga a pronunciar.
Si
Ancap se vende o no, sigue en el aire y hasta el archiconocido Víctor Hugo
Morales, se atreve a desairar a Tabaré Vázquez asemejando este arduo proceso de negociación entre nuestros
partidos a la fiesta menemista.
La
desfachatez de comer carne si la ley se deroga es otro ejemplo que se suma a la
tan mentada consigna de ir contra el gobierno. Todos saben y así esta en las
actas de las Cámaras en el momento de la votación es que esta ley tiene 16
artículos mas de los pretendidos por la actual administración siendo la mayoría
de puño y letra frenteamplista y que solo una lógica inexplicable para el
suscrito puede generar tremenda contradicción.
Como
si esto fuera poco, ahora se habla de algunas bondades, pero la poca confianza
depositada en las actuales autoridades a la hora de iniciar este elogiado
proceso de asociación sería motivo suficiente para otra vez dejar todo como
está. Olímpicamente se desconoce las toneladas de garantías que nuestro sistema
jurídico otorga a las licitaciones publicas, el Tribunal de lo Contencioso
Administrativo, el TOCAF, el control parlamentario, el Poder Judicial, el
Ministerio Publico y por supuesto la participación del Tribunal de Cuentas de
la Republica.
Está
todo bajo sospecha y sí y solo sí porque algún grupito de supuestos iluminados
sostienen que todo el sistema institucional seria desconocido si la
adjudicación se hiciera cuanto antes y por esta gente.
De
mas esta decir que este nuevo absurdo desnuda su falta de confianza a la hora
de realizar el seguimiento parlamentario que cualquier oposición en cualquier
parte del mundo haría y que en este caso no cabrían las decenas de
interpelaciones a las que estamos acostumbrados.
Ahora
bien, la pregunta es obligada: como se ha actuado cuando el Frente Amplio tiene
que hacer uso de este sistema de garantías ahora denostado para poder ejercer las obligaciones de gobierno. Nunca
se recurrió a los controles?, No se realizaron adjudicaciones sobre la base de
la normativa vigente?, o es que para dar trasparencia en su accionar sirve y
para el resto no.
A continuación detallaremos algunas de las cientos de licitaciones que el Frente Amplio en su rol de gobernante adjudicó utilizando los procedimientos de debida publicidad y control: Hotel Casino Carrasco, Hotel Victoria Plaza, Sistema de Estacionamiento privado (Autoparque), Mobiliario Urbano (JC. Decaux), todas las plazas y placitas que se le ocurran, refugios peatonales, Recolección de Residuos, todas las obras de los planes de saneamiento, ensanche de la Avenida Propios, Parque Tecnológico del Cerro, Inspección Técnica Vehicular y miles de etcéteras más.
La
mayoría de ellas contaron con el aval del Partido Nacional, en algunas los
sistemas de control reflejaron falta de trasparencia y en otras se llego a
anular las adjudicaciones, pero lo que no cabe ninguna duda es que los
procedimientos de control existentes cumplieron su labor correctamente y
absolutamente todos los ciudadanos tuvieron la oportunidad de contar con la
publicidad suficiente para tener un debido proceso en el caso que fuera
necesario.
No
nos darían cien paginas para ver como actúan estos controles en el gobierno
central, y nunca nadie por respeto al ordenamiento democrático que nos otorga
derechos y nos impone obligaciones, los
puso en tela de juicio tan flagrantemente con el único propósito de obtener un
rédito político electoral.
Nuestro
sector vaya si los conoce y los aprovecha, el solo recuerdo del episodio
“Ovalle” con la participación del Dr. Ramírez y la investigación parlamentaria
del Cr Alonso, es la prueba fehaciente de que el sistema funciona, mejorémoslo,
corrijamos algunos aspectos pero por favor basta de sembrar cizaña entre
nuestros compatriotas con argumentos tan infantiles como peligrosos.