Objetivo Montevideo
Ha
finalizado una campaña electoral intensa y por cierto desgastante,
para todos aquellos que de alguna u otra forma participamos de ella.
Los
días han transcurrido y eso siempre ayuda a bajar la tensión pudiendo tomar
distancia de los hechos recientes, lo que nos permite realizar un análisis
objetivo de lo sucedido pudiendo así capitalizar dichas experiencias de cara a las
elecciones municipales a realizarse en mayo de 2005.
Si
bien no podemos abstraernos de la tristeza que aun sentimos todos por no haber
conseguido llegar a tener un gobierno del partido nacional, nos queda la
tranquilidad de haber realizado el mayor
de los esfuerzos para lograrlo sin guardarnos nada, pero en esta ocasión la
ciudadanía eligió por otra opción y como partido democrático que somos acatamos
la decisión del soberano.
La
lectura desapasionada de los resultados a la que hacíamos referencia
anteriormente nos permite visualizar una
formidable votación de nuestro partido en todo el país, duplicándose incluso la
cantidad de votos obtenidos en la capital tomando como referencia a las elecciones
municipales del año 2000.
Estos
datos son la clara muestra de que los ciudadanos montevideanos nos ven como a
los únicos capaces de disputar el
gobierno municipal a la administración frenteamplista
actual cuyo último periodo ha dejado mucho que desear.
Creo
no equivocarme al plantear desde aquí la necesidad imperiosa de dar una dura batalla para ganar la intendencia, se me dirá que en condiciones
desiguales y en desventaja, si puede ser, pero no podemos olvidar que nos
debemos a todos aquellos quienes nos han brindado su apoyo y que en esta oportunidad están esperando nuestra
respuesta a las necesidades de los capitalinos que han soportado tres periodos
de una administración netamente recaudadora e increíblemente privatizadora
aunque parezca raro, porque durante toda su vida se han opuesto a ello, claro
ya lo dice el viejo dicho”Has lo que yo digo y no lo que yo hago” quedando una
vez mas en claro su doble discurso habitual.
Nuestro
compromiso esta en mostrarnos como una opción posible, que se contraponga al
actual modelo de conducción municipal que en nombre de la descentralización por
ejemplo ha creado un aparato burocrático
ineficiente y sumamente costoso que tenemos que soportar todos los
contribuyentes con la suba constante de los impuestos y demás.
El
trabajo será arduo y difícil pero como buenos blancos que somos debemos aceptar
de buena gana el desafió, sabiendo que nos hemos agrandado históricamente en
las difíciles y esta sin lugar a dudas no será la excepción, por eso a todos
aquellos que confían en nosotros les decimos que estén tranquilos porque
nuestro próximo objetivo será conquistar Montevideo para que deje de ser “ la casa” de unos pocos y se convierta en el hogar de todos
los que habitamos en ella.
Carlos D. Aguirre