Esperanza blanca

 

El último mes del año opera como bálsamo en las sociedades, porque trae consigo un ánimo festivo con raíces en las fiestas tradicionales, e inevitablemente renace junto a la inminencia del nuevo año un cúmulo de esperanzas a todo nivel, que cambian aunque más no sea transitoriamente la perspectiva con la que observamos el futuro.

 

Llega con esta época del año la fijación de nuevos objetivos por los que lucharemos en la búsqueda de su consecución, y se renueva la ilusión de alcanzar logros que nos permitan entre todos ir construyendo un mundo mejor.

 

Porque nos sentimos imbuídos de este estado de ánimo, hoy no nos vamos a ocupar en fustigar acciones de gobierno que no compartimos, ¡que vaya si las hay!, sino que apelando a los más auténticos sentimientos nacionalistas, que tradicionalmente han priorizado lo que es bueno para el país sobre lo que fuera bueno para el Partido, haciendo votos para que la fuerza de gobierno encuentre los caminos que lleven felicidad al pueblo oriental, porque este es el fin último y principal de la existencia de nuestra colectividad.

 

Es muy oportuna la coyuntura, para redoblar la apuesta a la frase, -que no por repetirla pierde vigencia-…” Al país todo…al Gobierno lo que se merezca”.

 

Nueve palabras que resumen el transitar político de los blancos, porque más allá de los vaivenes de la vida política del país, ha sido la máxima que ha regido su proceder históricamente.

 

La evolución política en el tiempo de nuestra nación, en innumerables oportunidades le ha reservado papeles de oposición, siempre desempeñada con dignidad, firmeza, lealtad, y estoicismo.

 

El Partido Nacional conoce más que nadie ese rol.

 

En la medida que el gobierno se despoje de la soberbia de las mieles del triunfo electoral, y comience a entender que para que exista un buen gobierno debe indefectiblemente existir una oposición respetada, atendida, consultada, y contemplada, se tornará mucho más sencillo vislumbrar los caminos de solución que atiendan los problemas de los uruguayos.

 

Toda vez que el país demandó la presencia del Partido Nacional allí estuvimos, si el gobierno nos requiere para cosas buenas para el Uruguay…¡ allí estaremos !, ¡ como siempre!.

 

¡¡¡  VIVA EL PARTIDO NACIONAL !!!

 

Nadia Menéndez