MARGOT

 

Hace pocas horas tuvo lugar una conferencia de prensa en la que se anunció que la empresa Española Ence va a relocalizar su planta de pasta de celulosa dándole nueva ubicación en la localidad de Conchillas, departamento de Colonia.

 

Es una buena noticia, que nos debe alegrar. Una inversión de más de mil millones de dólares  aplicada a completar parcialmente la cadena de producción de la madera resulta ser un dato positivo.

 

Lo malo, es que la referida reunión con los periodistas para dar la noticia al mundo entero, tuvo lugar en la Casa Rosada, sede  de la Presidencia de la Republica Argentina, y no en nuestro País.

 

Peor aun, tanto Tabaré Vázquez como el Ministro Gargano, se enteraron del asunto al mismo tiempo que cualquier ciudadano del mundo: en vivo y en directo por Crónica TV.

 

Las relaciones exteriores del gobierno del Frente Amplio son un desastre.

 

Tenemos las fronteras cerradas, estamos incomunicados con Argentina, nuestro principal consumidor de servicios turísticos.  Estamos enfrentados al Brasil que desde su incomodidad e indiferencia se comporta como un pariente lejano que no quiere líos.  En manos de la mediación del rey de España, este bien podría pensar en que nuestras independencias de hace un par de siglos  fueron, al menos, prematuras.

 

Los Estados Unidos administran nuestro romance caribeño con Fidel y Chávez  en nuestro stand by auto impuesto en materia comercial.

 

Con todo esto, no podríamos estar peor.

 

La República Oriental del Uruguay es un joven Estado del concierto de las naciones que hasta hace veinte meses era respetado por su seriedad y la firmeza su política de relaciones internacionales.

 

A menos de dos años de gobierno del Frente, se ha despedazado la imagen internacional, se han dinamitado todos los puentes de diálogo, y se ha tenido una inusitada torpeza para desarrollar nuestra política de alianzas, y nos encontramos, por lejos en el peor momento de la historia de nuestro estatus mundial.

 

Lamentablemente, en este plano también se puede aplicar el giro tanguero:

 

En relaciones exteriores, Uruguay, ya no sos mi margarita,

 ahora te dicen Margót.

 

Alvaro Alonso