Peligrosas similtudes
Desde
la instalación de la fuerza progresista en el gobierno nacional, se han ido
sucediendo actitudes, acontecimientos, y se han tomado decisiones, que no
encuentran similitudes en otros gobiernos, con la excepción del proceso militar,
dictadura o gobierno cívico-militar como quiera el lector denominar al período
citado.
Los
tan publicitados como teatrales Consejos de Ministros en diferentes puntos del
país, a los que tan afecto es este gobierno, son copia de los Cónclaves que se
practicaran con bombos y platillos durante el gobierno de facto.
La
insólita iniciativa de adquirir un avión presidencial, encuentra un solo punto
de referencia en la presidencia del Goyo Alvarez, quien también quiso disponer
de ese oneroso medio de transporte en exclusividad. A eso se refiere en otro
artículo de esta edición nuestro compañero Carlos Freira.
Los
reiterados intentos por cercenar los derechos de los medios de comunicación a
ejercerlos en plenitud, sin recibir presiones que los condicione a informar lo
que al gobierno le caiga bien, so pena de caer en categorías ridículas de
oficialistas u opositores, como si las noticias y la información se pudiera
manipular para que suceda sólo lo bueno, postura únicamente adoptada por la
dictadura y que fuera por anacrónica uno de sus Talones de Aquiles. Aunque es
justo reconocer que en tal sentido también presenta similitudes con las
experiencias contemporáneas de sus amigotes del Mercosur, particularmente las
del matrimonio “K” allende el Plata, gastando horas de discursos diciéndole a
los medios cómo tenían que proceder, y el flamante socio de la bolivariana
Venezuela.
Podríamos
señalar actitudes cotidianas de las que hacen gala y que asemejan a los actuales gobernantes con los
de entonces, como la soberbia, la prepotencia, su inclinación a descalificar a
quien les critique...antes eran subversivos, hoy solapados opositores al
gobierno, integrantes del “eje del mal”.
Aunque
en algunas aristas ha sido de tal dimensión su esmero, que han superado con
creces a los que otrora detentaran el poder.
Es
posible que ni en aquellos años
violentos existieran las medidas de seguridad que hoy en plena democracia
esgrime este gobierno.
Guardaespaldas
por decenas que inseparablemente acompañan al primer mandatario, custodia
policial que preserva al encargado de la economía nacional a su entrada a un
edificio público, automóviles blindados, etc, etc.
En
definitiva, volviendo al título, esperemos que tales similitudes no sean más
que simples y casuales coincidencias, que engrosen el ya amplísimo anecdotario
de cuando nos gobernó la izquierda.
¡¡¡
Blancos Alerta !!!