SER REVOLUCIONARIO ES SER BLANCO
Las revoluciones que
han transcurrido en el Uruguay fueron nacionalistas, no se puede hablar de
“revolución colorada” o “revolución frenteamplista”.
Ellos son
los partidos más conservadores que existen en el espectro político.
Fueron
nuestros compañeros (porque la palabra compañero no la inventaron los
frentistas), si nuestros compañeros fueron los únicos que se levantaron en
armas dada las circunstancias de
servir a la patria.
Desde los
33 orientales con Lavalleja y Oribe
hasta Aparicio Saravia por el libre sufragio y la representación proporcional.
Estas y
muchas otras revoluciones no tenían como objetivo el poder y si la libertad y
la defensa de las leyes.
Por esto
hoy por hoy sigue siendo el partido nacional el partido revolucionario, porque
mientras el partido colorado gobierna y no escuha y los frentistas se niegan a
cualquier nuevo proyecto como por ejemplo la ley de ANCAP.
Hoy se
necesita una revolución idealista y el único que aporta esas ideas es el
partido nacional.
Los
colorados y los frentistas son estatistas, unitarios, centralistas,
antinacionalistas, y lo peor es que para ellos sus partidos están por encima
del país.
Queda en
evidencia las actitudes tomadas por los respectivos lideres Tabaré Vázquez y
Julio Maria Sanguinetti , el Frente Amplio es un partido netamente conservador
siempre con un “no” a todo tipo de reforma o cambio antes de analizar el mismo
. ¿Qué paso con el tal famoso cambio a la uruguaya?¿ o es que solo era
marketing político?
Cuando
hubo que tomar las armas para salvar la patria los colorados estaban del otro
lado y los ferentistas no existían y cuando hubo que dejar las armas la tomaron
de un lado y del otro.
El Partido
Nacional estuvo en las revoluciones armadas cuando tuvo que estar y dejar las
armas cuando hubo que dejarlas.
Ahora
utilizando el dialogo y la generosidad política tomamos el camino de la paz y
la civilización para lograr lo que siempre quiso el partido nacional , lo mejor para el país.
Por esto el Partido Nacional es el único y
verdadero revolucionario de ayer, de hoy y de siempre.