.

DÍAS DE MULTAS E IMPUNIDAD

 

 

En estos días estamos viendo en todas las calles de la capital, jaurías de inspectores municipales a la caza de los infelices propietarios de autos con chapa de Montevideo que no han podido pagar la patente de rodado, uno de los sinnúmeros de impuestos con los que la I.M.M. acosa a sus habitantes.

Ahora ¿cual es el fenómeno que provoca esta proliferación de inspectores que cuando uno circula en días normales no ve?

 

Pues muy fácil, estos abnegados funcionarios municipales no están trabajando para el Servicio de Tránsito y Transporte de la I.M.M. sino para el Servicio de Recursos Financieros y la constricción al trabajo que apreciamos se debe a que el 35% de la multa impuesta va a sus billeteras, por eso es que cuando hay un embotellamiento ó un cruce peatonal en días comunes no los vemos, pero cuando de sus bolsillos se trata si están.

 

Lo más lamentable de esto, es que en su afán depredador se olvidan de su tarea principal: la de velar por el buen desarrollo y la seguridad en el tránsito.

 

El otro día circulaba por la calle Charrúa, en la cual han puesto tres carteles de PARE en los últimos meses y periódicamente dos inspectores se emboscan para multar a los desprevenidos conductores que no hacen “detención absoluta del vehículo” sino que prudentemente solo entreparan para ver y cruzan, me encontré a los habituales inspectores, pero esta vez abocados a revisar sus librillos del Apocalipsis de patentes, en ese momento un vehículo cruzó el cartel de PARE, pero sin ni siquiera disminuir su marcha, uno pensaría que de acuerdo a su comportamiento habitual los inspectores harían sonar su estridente silbato y con un gesto airado de su mano lo harían acordonar y detenerse: error., siguieron impasibles con su lucrativa tarea, descuidando su cometido esencial.

 

Estos comportamientos de omisión de los deberes fundamentales de los inspectores de tránsito no es puntual, en estos días estamos oyendo y viendo en diversos medios ejemplos de los más variados sobre esta conducta desviada, seguramente el Director de Tránsito y Transporte de la I.M.M. tiene un grado de responsabilidad en esta disfunción, esperemos que el no esté omiso como sus subordinados y se corrija esta actitud recaudadora por una más constructiva como ser velar por la seguridad vial.

 

Resultado de lo anterior, es que en estos días los conductores con nuestra patente paga tenemos impunidad para realizar infracciones a costillas de aquellos  que no han podido pagar, todo por obra y gracia de la I.M.M

 

Desgraciadamente lo descrito no es el único error en esta práctica persecutoria, formalmente se le está haciendo al contribuyente una doble imposición, automáticamente al estar en mora con el pago de su patente, se le cobra una multa y un recargo en el recibo y cuando se lo multa por circular sin la patente paga, se le vuelve a cobrar una multa por el mismo concepto: no estar al día con el pago, para ser más claro es como si a alguien se lo juzgara dos veces y se le diera dos condenas por el mismo delito.

 

En fin, esta es una muestra más de cuales son las prioridades de la administración frenteamplista en Montevideo: recaudar para alimentar los bolsillos de la burocracia capitalina y no velar por la seguridad de sus administrados. Esperemos que esto cambie y si no los electores en la próxima elección deberán hacerlo

 

Arq. Gustavo Barrios Sala