Cambia todo cambia, ahora lo ilegal esta justificado

 

Nos prometieron cambios y para ejemplo podemos ver el episodio ocurrido en la Dirección Nacional de Aduanas, el cual han podido ver en la prensa y que ha dado mucho de que hablar;  ya que ha habido muchas movidas por parte del Director de Aduanas (Luis Salvo) entre ellos la del Sr. Jorge Truccelli, quien estaba al frente de Aduana del Aeropuerto Internacional ubicado en Carrasco, pero el problema fue que Truccelli habló y denunció irregularidades.

 

¿Cómo irregularidades? Este gobierno? Si señora si señor, ya que un Capitán de Navio (Belot) ya desde el 25 de julio, estaba trabajando como funcionario aduanero, pero no lo era, ni debía formalmente ocupar ese cargo; igual que el caso Lissidini, el que terminó con procesamiento con prisión.

 

Consta en documentación firmada que el Capitán de Navío actuaba ejerciendo una función que no le correspondía, ocupando una calidad que no debía, participando en actividades en las que no estaba formalmente autorizado.

           

Qué hizo el gobierno? no hizo otra cosa que blanquear la situación a través de un nueva modalidad, una resolución  (26/09/2005) firmada por Vázquez-Berruti-Brovetto, en donde dicen que el Capitán de Navío no era funcionario aduanero por tanto ahora se lo hace pasar en Comisión a la Dirección Nacional de Aduana, pero con retroactividad al 23 de junio del año en curso, es decir hagamos de cuenta que en realidad era funcionario de Aduana desde junio del 2005.

 

No hay que ser ningún erudito constitucionalista para ver que esto es una barbaridad, es una nueva grosería de un gobierno que gobierna con mayorías aplastando a la oposición.

           

¿Cuál es el cambio? el cambio es en la manera de hacer las “jodas”;ahora hago lo mismo, me equivoco y luego lo limpio a través de un decreto; es decir que si el gobierno de Batlle se hubiera avivado, Lissidini no hubiera ido preso.

           

Ahora yo me pregunto ¿dónde estan los aladines de la transparencia, los anticapitalistas, los antiyanquis, los estatistas, los antineoliberales, que dice el MPP que ganó “Harvard”; no dijeron que ellos podían meter la pata pero no la mano en la lata..

           

La corrupción no escapa a nadie, el problema es que posición asumís cuando se constata la misma, aunque sea en tu propio gobierno, un gobierno de cambio, progresista, transparente, de incorruptibles, de idóneos; disculpen señores de la intachable e intocable izquierda, no se hagan los osos, no me pinten algo que es ilegal.

           

Sino hablen con el compañero Lula ya que él en estos temas tiene tanta experiencia, y ni les digo el Compañero Kirtchner que compra votos, pero olvidaba que al compañero Argentino no lo podemos llamar porque nos denuncio ante el Banco Mundial.

 

Nicolás Orrico