La
delgada linea roja
¡Qué película!, ¿la
recuerda?. Tomando prestado aquel título, me permito a continuación ver desde
una altura más alejada que la de las
puntualizaciones que este gobierno nos regala día a día. En esta
oportunidad preferí no abordar un tema del caldero del gobierno, no vaya a
creer que no pienso que el gobierno no se merece un descanso, a ver si
reflexiona.
Ediciones atrás escribía
sobre la semejanza de nuestro gobierno (y disculpe que se lo recuerde a Ud. y
al propio gobierno, pero es el gobierno de todos los uruguayos) y el péndulo de
la campana, tocando un lado pero al momento tocando el otro. En un juego
peligroso de vaivenes que es histórico, pero que siendo oposición los votantes
de izquierda prefirieron autoconvencerse que no existía o era fruto de
maquiavélicos complots de los partidos democráticos de este paisito para hacer
aparecer a la izquierda como dividida.
En contexto, tenemos un
Presidente que parece Forlan gambeteando las salpicaduras de estas
contradicciones de siempre y que poco ha logrado no salir mojado por ellas, por
otro lado un Ministro de Ganadería que detrás de su chabacano discurso esconde
la inexperiencia, una pizca de rencores sobados en el espíritu y un montón de
términos de tablado y tarima que, como el genial “Cantinflas”, suenan de pueblo
pero pocas veces sacamos algo claro o productivo más allá de una pintoresca
expresión, tristemente de boca de quien debería denotar capacidad de dirigir
sino el más importante ministerio, por otro lado Gargano que juega a las
escondidas entre la cordura, el pragmatismo, la miseria ideológica del
socialismo y el seguir de cerca al Presidente, por último un aparato político
que se perfila peligrosamente parecido al de Chávez o Kirchner, con
acaparamiento de poder y tendencia dictatorial.
Todo ello ha despertado
temores que nunca pensé volvería a ver en mi gente, temores de un gobierno en
actitudes tan triviales o personales como las posibilidades laborales de
opositores, temores de una prensa que la SIP ya ha denunciado en sus últimos
informes como hostigada por actores del gobierno, ¿quién puede dudar que se
percibe en el aire los primeros atisbos de censura?, temores de mencionar
afiliaciones políticas en cualquier ámbito de la vida en sociedad, temores de
sentirse orgulloso de portar un
autoadhesivo en el auto de un partido que no sea el del gobierno.
Todos recordamos esos
temores, algunos recién tomando conciencia por la edad, vimos los últimos
coletazos de aquellos años 70’s y 80’s, otros padecieron esos temores desde sus
inicios.
En la vereda de “en frente”,
la mano pinta más o menos igual pero por distintas circunstancias, muchos izquierdistas están con la cola entre las
patas, me he cansado de contar vecinos que han hecho desaparecer por arte de
magia identificaciones de sus autos, carpetas, casas y hasta comercios. Por
otro lado se me está dificultando encontrar compañeros de mesa para conversar
sobre el accionar del gobierno, llamados a silencio, los otrora hemorrágicos
del enrostre por su filiación, pareciera que han emigrado. Si hasta en la otra
orilla ya no hay izquierdistas!.
Poca importancia tiene hoy
si las desafiliaciones son o no masivas, lo cierto es que son y muchas, la
línea dura de la izquierda está prendiendo hogueras para linchar a más de uno
de sus filas. Los sindicatos ya no convencen a nadie con eso de que “el paro no
es contra el gobierno” y ¿cuándo se iba a imaginar Ud. ver pintadas de muros de
la izquierda en contra de la propia izquierda?
Por Fray Bentos los
izquierdistas gritan “Vázquez traidor!” y por la capital el Presidente sigue
haciendo mérito para merecer tales improperios en este y otros temas. El 28 de
noviembre de 2003, el Presidente declaraba a la prensa “si la ciudadanía
confirma la derogación de la ley de ANCAP, el gobierno no debe buscar caminos
colaterales o desvíos para lograr el objetivo de que la empresa pública se
asocie con una empresa extranjera”, estas declaraciones, además de estar
recogidas en la prensa misma, son alarde de contradicción en la misma página
web del Partido Socialista al que pertenece el Presidente.
Hoy ANCAP se va a asociar
con capitales privados, se ha hablado incluso de perder la mayoría accionaria,
AFE y tal vez el resto de entes estatales, siga el mismo camino. Por su lado
Astori, el patito feo del cuento, ya se ha hecho merecedor de unos cuantos
muros, desde “Fuera el FMI y llevate a Astori” a otros menos gentiles.
No hablemos del agua, OSE
declaró que no puede hacerse cargo de más de 12 empresas privadas que operan
fuera de la ley, peor aun, son inconstitucionales. El cambio de “mando” se hará
poco a poco y pasada la temporada de verano (y serán años...). Como un mal
chiste, hoy el gobierno confirma lo que dijimos desde siempre, OSE no está en
condiciones de asumir la provisión de agua potable en muchos rincones de la
república, más aun, adelantamos que Maldonado aun tiene por delante un
padecimiento para largo con el traspaso del agua a OSE, considerando incluso
que los empleados son los mismos.
En el tema OSE, el
saneamiento es otro punto que levantará polvareda y que aun no se ve en la
prensa, pasando el saneamiento en todo el país de manos de las intendencias a
OSE, y más allá de que estemos o no a favor, la capacidad del ente es muy
cuestionable. Si el martes veíamos en TV como la IMM combate las ratas de
Montevideo con alambres y una garrafa de 3 kg., además del coraje de un
grupúsculo de 6 únicos aguerridos hombres para una población de unos 8 Mill. de
ratas, ¿que podemos esperar de OSE haciendo lo que nunca hizo y para lo cual
está a mucho de contar con la capacidad financiera y humana de poder enfrentar
esta tarea?
Y así sobrevienen las cosas
en este gobierno, por eso hoy deseo expresar mi preocupación pues por sobre
cada hecho puntual y cada desacierto, este gobierno y la fuerza política que le
dio origen, están enmarcando su accionar en un contexto que cada día cobra más
importancia, es bueno el ejercicio de ver las metidas de pata en particular,
pero si se toma el tiempo necesario y ve el escenario en perspectiva, verá que
poco a poco se comienza a perfilar una situación preocupante. El todo es más
serio de lo que auguramos en las elecciones.
La colcha de retazos se está
desflecando, y en ese camino está socavando cimientos de la sociedad que pueden
hacer peligrar las instituciones en su estructura y cometidos. Las que en
muchos casos pasan como trivialidades del accionar político del día a día, son
parte de una concepción de gobierno con la cual estamos en franca oposición,
una concepción de gobierno capciosa, suspicaz, rencorosa, revanchista, y por
momentos hasta discriminatoria.
La incapacidad de acción
sobre las cosas macro del país y de comprensión de los problemas serios, se ha
transformado en pandemia entre los hombres del gobierno. Soltando a la prensa y
al conocimiento de los ciudadanos, pequeños caramelos para ocultar el
desconocimiento, la incompetencia y la falta de coherencia. Un poco de pintura para allá, un nuevo
boleto inventado por acá, un ahorro de café en aquella oficina,... todos esfuerzos
en vano.
Profundamente enraizado en
el EP-FA-NM, la semilla de otro tipo de gobierno se esconde y late, cuidado!,
lamentablemente el izquierdista uruguayo padece del síndrome del romanticismo,
del enamoramiento desmedido de los clichés y carece, en general con algunas
excepciones, de la falta de lectura y degustación de los ideólogos de su
doctrina, y mire Ud. que esto llega a niveles de dirigencia preocupantes.
¿Por qué la Ministra
Arismendi levanta tan orgullosa la bandera del Comunismo?, en un conglomerados
de clichés, seguramente ella ya no recuerda qué es el Comunismo más allá de la
idea pérfida y caprichosa de una igualdad y Shangrilá que solo existió en la
mente de los pobres zurdos latinos. “Podemos resumir nuestra doctrina con esta
proposición: la abolición de la propiedad privada” nos dice Marx y Engels en el
“Manifiesto Comunista”. “La dictadura del proletariado es la dominación no
restringida por la Ley y basada en la fuerza”, nos dice Lenin en “El Estado y
la Revolución”.
¿Ud. cree que Astori y su
política económica reniega de alguno de los principios de la izquierda?, pues
sin dudas la historia del EP-FA-NM nos dice que Astori y Vázquez, están en una
vereda muy distante a los discursos que los llevaron al poder. ¿una mentira?,
no tengo duda y suscribo lo que escribía Nicolás Orrico en nuestra edición 74:
esto es la “mayor estafa ideológica de la historia”.
Festeje!, mientras puede.