Que así sea

 

 

Quienes vivimos en la Ciudad Vieja nos hemos acostumbrado a que forme parte de nuestro diario vivir el corte de las calles, el cambio en las rutas de los ómnibus etc.

 

En fin como lo dijimos repetidas veces somos el banco de pruebas perfecto para que la Intendencia  principalmente  ejecute sus planes piloto.

 

Así un día nos inventan un cepo, otro nos ponen unas terminales, luego por decisión del presidente las  quitan de un día para el otro, generando caos en el transporte, sin que esto interese mayormente a nadie.

 

Quiere decir que los servicios que se prestan a los habitantes del barrio histórico son deficientes de todo punto de vista, mucho más si tomamos en cuenta que la autoridad comunal nos considera zona uno, y por ejemplo  nos ha cuadruplicado la contribución inmobiliaria desde la asunción del Frente Amplio al gobierno municipal hace ya más de tres lustros.

 

Para ser sinceros,  una verdadera vergüenza.

 

Pero bueno habrá que esperar hasta las próximas elecciones para que esto realmente cambie.

 

Hacíamos toda esta introducción sobre la escenografía que presenta el barrio para hacer referencia a un acontecimiento muy importante que se avecina, y que tendrá en la Ciudad Vieja su epicentro fundamental, nos estamos refiriendo puntualmente a la cumbre de presidentes del próximo mes.

 

Desde siempre el barrio por sus características ha recibido visitas ilustres, desde Jefes de Estado a integrantes de la realeza, y en lo personal no recuerdo que se haya armado tanto alboroto como en esta oportunidad, con dos feriados no laborables incluidos.

 

Quiero creer que la trascendencia del evento amerita todas las medidas que se están tomando, y que se profundizaran al acercarse la fecha.

 

Parece incluso que censarán a los habitantes del barrio para saber quien circulara por allí  durante esos días.

 

Que se entienda bien, con esto no estamos diciendo que sea algo erróneo, por el contrario esperemos que todo salga perfecto para bien de todos.

 

Esperemos que tanta medida de seguridad y trabajo de inteligencia no sea producto de la paranoia de nuestro presidente, que hasta se hace probar la comida antes de comer, o que esté directamente vinculada con la asistencia al evento del “Emperador”, perdón Hugo Chávez quien  sufre de la misma enfermedad que nuestro primer mandatario con respecto a su seguridad.

 

Hagamos votos para que el Ministro Díaz aprenda algo después de toda esta movida, y que se ocupe con el mismo ahínco por la seguridad de la sociedad toda, quizás este gran operativo sirva para despertar al secretario de estado de la gran siesta que ha dormido desde que asumió el cargo, hace ya mas de año y medio, y comience a trabajar en serio de una buena vez.

 

Que así sea.

 

Carlos D Aguirre