EL PLEBISCITO SOBRE MENEM
Todas las encuestas
en la República Argentina predicen
que Néstor Kirchner será el
nuevo Presidente en
el vecino país.
Incluso, la mayoría de
ellas, aún cuando
realizadas solamente en
Capital Federal y
en el Gran Buenos
Aires, señalan que el santacruceño duplicaría o incluso triplicaría en
votos al ex Presidente argentino Carlos Saúl
Menem.
Asimismo, las encuestas
referidas indican que
más del 90%
de los votos de Elisa Carrió
y alrededor del 70%
de los votos de Ricardo
López Murphy y de Adolfo
Rodríguez Saá, se
volcarían en favor del candidato
de Duhalde.
Tales datos nos muestran que en la segunda vuelta argentina, además de
elegirse el próximo presidente, se
estaría plebiscitando la figura de Menem, quien, según parece, aún cuando sería
el único líder político en dicha sociedad, su liderazgo – analizando todo el
espectro político y social – contaría con más detractores que seguidores.
Estudiando el resultado de una encuesta efectuada por Consultora Equis,
se desprende que en el ballottage, mientras los votantes a Menem sufragan por
él, en el entendido que es el gran candidato (84,8% lo elige por su experiencia
de gobierno, porque durante su gobierno se vivía mejor o por estar de acuerdo
con sus proyectos, entre otras razones positivas), los votantes a Kirchner
manifiestan elegirlo para que pierda Menem (51,8%), porque es el menos malo
(17,2%) o directamente para no votar a Menem (1,3%).
Incluso, el Gobernador de Santa Cruz, contó en primera vuelta y sigue
contando para la segunda, con el gran y aceitado aparato de Duhalde en la
Provincia de Buenos Aires (37% del padrón electoral).
En otras palabras, los argentinos
no eligen en
la segunda vuelta
entre dos candidatos,
sino plebiscitan a la figura
de Menem.
Para algunos se está
eligiendo entre dos
modelos de país sustancialmente diferentes. Kirchner conjuntamente con Lula y Lagos
conformarían una opción
“progresista” o de
“centro izquierda”, contra la opción
neoliberal y alineada
de Menem. Para otros, la dicotomía se presenta entre
el modelo existente “neoliberal” y de “mercado”
representado por Menem
y una suerte de “estatismo
moderado” propuesto por Kirchner.
Quizás no sean
tan antagónicos los
modelos de país
que parecen fomentar los
dos candidatos peronistas, y el perfil diferente podría
solamente verificarse en materia de política exterior.
La crítica acérrima al
“neoliberalismo” desplegada por candidatos de “izquierda” y “centro
izquierda” desaparece rápidamente cuando esos candidatos llegan al Gobierno
conformando opciones en
materia económica tan o
más “neoliberales” que
la que podría haber desplegado
un gobierno de derecha.
Si efectivamente se concreta la predicción de todas las encuestadoras
argentinas, Kirchner se
encontrará -- aún cuando
sea el Presidente más
votado en la historia de
la Argentina – con
una apoyatura escasa
y minoritaria de votantes
propios, en un
año electoral donde entre
los meses de
agosto y diciembre
se elegirá Jefe
de Gobierno de
Buenos Aires, Gobernadores en
casi todas las
Provincias y más
de la mitad del Parlamento.
En ese panorama, con votantes
tomados prestados a Duhalde, López
Murphy, Carrió y Rodríguez Saá sufragando solamente en contra de Menem, y contando
actualmente con un
sólo Diputado (Acevedo, de su
Provincia), Kirchner debería
intentar necesariamente realinear
a su favor no sólo
la estructura peronista,
sino a representantes de determinados espacios
antimenemistas a los
efectos de dar
a su gobierno una base
más sólida de
la que contaría luego de la
elección.
De conseguir esas alianzas
que consoliden una
apoyatura mayoritaria, podría,
convertir a su
favor, esas amplísimas
mayorías que parecen
señalar las encuestas, de un
voto contra Menem, o sea, del voto negativo, en energía positiva.
De ello depende, el futuro cercano de la República Argentina.
Dr. Daniel Germán