Los
gurises de Marina
Interesada
en una promo del programa Zona Urbana, que adelantaba el tratamiento del tema
de la minoridad en reclusión, y enterada del infructuoso pedido de amparo por
parte de las autoridades del INAU ante la Justicia, para evitar la emisión
televisiva en virtud de considerarlo “inconveniente” y eventualmente
distorsionador del ambiente de tranquilidad reinante, me dispuse a verlo, para
poder calibrar con mayor base argumental, el estado de cosas en un área tan
sensible, cargada d notoriedad en la actualidad.
El
panorama descripto a lo largo del citado programa, con testimonios de
funcionarios, abogados de oficio de los menores recluidos, fuerzas de
seguridad, y hasta menores infractores, es pavoroso y pinta una realidad de
incapacidad y desidia por parte de las autoridades que se encuentran al frente
de tales establecimientos, así como de los encargados de fiscalizar su
desempeño, y en tal caso vayan todos los palos para la Compañera Comunista
Ministra Marina y todos sus asesores-familiares y también comunistas ( supongo,
ya que son de su más estrecha confianza ), por el evidente y crudo desamparo al
que somete a diario a sus “gurises”.
Quedó
claro en el testimonial programa-denuncia, que no se trata ni de “herencia
maldita”, ni de falta de recursos, ni de falta de funcionarios. Cuentan con un
presupuesto acorde y aprobado, con una nueva Comisión con un año en funciones
que prometió cambios a corto plazo, con el ingreso de alrededor de doscientos
nuevos funcionarios, y con bastante menos “internados”, producto de su
ineficiencia para mantenerlos en tal condición (en claro incumplimiento a las
resoluciones judiciales dictadas en consonancia con los delitos y faltas
imputadas).
Mientras
tanto debemos escuchar a la titular de la Cartera declarando que se encuentra
como pez en el agua, pues para una comunista como ella, desempeñarse en el
ámbito del Bienestar Social, le permite “hacer Comunismo” cotidianamente,
desatendiendo el mandato constitucional, pues no fue designada en un bastión
desde el cual propagar sus extraviada y patética ideología, sino para -SIN
HACER POLÍTICA PARTIDARIA- intentar dar solución a los problemas de su ámbito,
cosa que por supuesto a tan mediocre y limitada personalidad, se le hace
imposible comprender.
Mientras
tanto la sociedad uruguaya sigue padeciendo las consecuencias de sus
incapacidades y las de sus recomendados, con un número de fugas, toma de
rehenes y motines que alarman, y que debieran motivar investigaciones
legislativas, remociones inmediatas de funcionarios y autoridades responsables
de tal despropósito, conjuntamente con designaciones de personal idóneo en
direcciones y tareas de campo, que permitan revertir todo el caos al que se ha
llegado.
Y
me pregunto, ¿ no existía entre los camaradas comunistas de la Ministra, o
entre sus familiares o futuros familiares, alguien con la capacidad de apoyarla
y respaldarla en su encomiable tarea de recuperación de “sus gurises”?
Quizá
el senador Lorier en todo este tiempo se hubiera podido “especializar” en la
materia, aumentando el bagaje de conocimientos adquiridos “in situ”, y pudiera
ser una buena opción de cambio ? Aunque pensándolo bien,... creo que prefiere
cuestionar el TLC, que volver a arrimarse a los muchachos de Marina.
Más
que nunca la realidad demanda políticas claras y eficientes para afrontar la
problemática de los menores infractores, que resguarden sus derechos pero que
le aseguren al colectivo social, una acción firme y transparente por parte del
Estado, que nos permita soñar con un
futuro mejor para todos.
Falta
menos. Viva
los Blancos.