Mujica tiene ca….. de
boliche muy seguido
Las
noticias en el Prado del pasado martes 11 de setiembre tendrían que haber sido
el Polled Hereford de Santa Inés, los Romney Marsh de Los Charrúas o los
carneros Corriedale, pero la gran noticia fue el incidente entre el Ministro de
Ganadería Agricultura y Pesca, José Mujica y el ex titular de esa cartera en el
gobierno de Batlle, Martín Aguirrezabala.
En
una actitud camandulera y fiel a su estilo, el Secretario de Estado le increpó
a su antecesor ¿Qué, te la venís de guapo? Y lo tomó de la solapa del saco.
Aguirrezabala
le trasmitió al Ministro una sugerencia en cuanto al manejo de la política
lechera de forma que puedan competir de una forma más justa todos los actores.
Quizás
no le gustó al Ministro el tono en que se lo dijeron, pero no es la forma en
que un hombre público, un Secretario de Estado, el más votado en el
conglomerado de izquierda diera el triste espectáculo que dio en el mediodía.
Ya
calmado Mujica dijo que había sido “una
calentura del momento, cosas que pasan en cualquier boliche, todos tenemos que
aprender en la vida, yo soy un viejo calentón”
Achacó
diciendo que tiene 14 años de cárcel en su haber y nueve balazos en el cuerpo,
pero para poner paños fríos y bajar más la temperatura como consecuencia del
incidente, dijo que no estaba arrepentido de haber vivido, y acotó que de lo
único que estaba arrepentido era de unos ojos verdes que cuando tenía 17 años
le miraban y fue un nabo.
Para
Aguirrezabala lo sucedido con Mujica, recibió el rótulo de irrelevante.
Hasta
aquí lo ocurrido y de lo cual todos los medios se han venido haciendo eco desde
el pasado martes, algunos con comentarios en serio otros con comentarios
irónicos.
Pero
para nosotros no es un episodio más e irrelevante, se trata de dos hombres
Públicos que eligieron precisamente un
lugar público para decirse lo que entre cuatro paredes parecería no se dirían.
Es
como la pelea de estudiantes “déjame, déjame que lo reviento y lo están
agarrando entre cuatro o cinco.
Triste
lo del Ministro, pues con la “cancha que dice tener” debería haber tomado la
sugerencia de Aguirrezabala y violín en bolsa.
Pero
es como la canción de nuestro querido amigo recientemente desaparecido Pablito
Estramin, “estamos acostumbrados”.
Si,
estamos acostumbrados a escuchar al Ministro a emitir opiniones e insultar a
quien piense distinto a él.
Y
para Aguirrezabala, igual, tiene los mecanismos para decirle a Mujica lo que
piensa, sin necesidad de montar un show mediático que a esta altura trascendió
fronteras y que para nada le hacen bien al sistema democrático de este país.
Falta
mucho para carnaval, pero las parodias parecen ir tomando color nuevamente y ya
me parece verle a Mujica haciendo de Juan Moreira.
Si
algo le faltaba a este gobierno de idas y venidas era tener a un Ministro que
va públicamente desafiando a pelear a cuanta persona piense distinto a él.
Ya
hace dos años y medio que Mujica, habla, habla, y habla, pero no actúa, y eso
es lo que el sector que tenía cifradas esperanzas en él, está esperando y eso
fue lo que Aguirrezabala le dijo en público y al Ministro no le gustó.
Es
un anuncio para que aquél que estaba decidido a decírselo al “Pepe” ahora lo
piense dos veces, no vaya a ser cosa que termine tomado de la solapa.
En
una palabra “no sea nabo”.
Ruben Castelli