No estamos solos
Hace
un tiempo atrás nos referíamos por este mismo medio a la inacción contumaz que percibíamos
por parte de las autoridades del INAU, quienes se preocupaban por los menores
que hacían desfiles en la temporada estival, pero nada le veíamos hacer con los
niños que están a cualquier hora en la calle, subiendo a los ómnibus a pedir, o
a cantar para ganar algunas monedas que seguramente y lamentablemente no serán
para conseguir comida.
Esto
está en nuestra realidad diaria, o sea es algo fácilmente comprobable.
Bueno
pero esta batalla no parece estar perdida, la acertada intervención de un
fiscal en este sentido, nos hace quedarnos tranquilos, y demostrarnos que no
somos los únicos que modestamente nos rebelamos contra una situación cada vez más
preocupante, y que rompe los ojos. O sea no estamos solos.
No
solamente este funcionario va a pedir se cite a la subdirectora del organismo,
para que explique porque razón sostuvo que es un derecho del niño el de estar
en la calle, y que ellos nada pueden hacer, sino que ya tiene a su favor un
fallo anterior contra este mismo organismo por un caso de pasta base que
lamentablemente ha caído en saco roto, dicho de otro modo quienes deben velar
por nuestros niños, le han dado la espalda a la justicia que los conminó a
actuar, o sea hacer lo que deben y para lo que todos nosotros le pagamos el
sueldo.
Quizás
siguiendo el concepto de la jerarca deberíamos eliminar el obsoleto, y arcaico
instituto de la patria potestad, porque si no podemos de ahora en más encaminar
a nuestros hijos porque estaríamos violando sus derechos para que la queremos.
La
verdad un disparate, cuesta creer que alguien sostenga algo así, con ese
criterio no tendría sentido una justicia de menores, porque si no le podemos
imponer que no vivan en la calle, inferimos que al momento de rapiñar, hurtar o
asesinar son totalmente conscientes, y responsables de sus actos por lo que
deben ser tratados penalmente como un mayor de edad.
En
fin, este tipo de razonamiento explican el porque de la cada vez más alarmante
situación de la minoridad en nuestro país, lamentablemente este tipo de gente
tan inepta está al frente de las políticas que trabajan con quienes son el
Uruguay del mañana, y así nos va, como este tipo de cosas me dejan francamente sin
palabras lo único que se me ocurre decir, es que felizmente falta cada vez
menos para octubre de 2009
Carlos Aguirre