Como en los viejos tiempos
Cumplidos tres años de Gobierno Frenteamplista, éste
se apresta a completar el proceso de apresamiento y cautiverio de la conciencia
ciudadana, a fin de utilizar toda la estructura estatal para realizar dos años
de campaña electoral en su beneficio.
Si se advierte disconformidad ante una mala gestión
de Gobierno, más preocupante es el Totalitarismo en el que
Entiéndase bien la diferencia entre gestión, sistema
y estilo de gobierno.
Como en los viejos tiempos…. de la dictadura, existen
ciudadanos tipo “A”(absolutamente confiables para el gobierno) y “B”(el resto),
solo aplicándose sobre éstos las normas del Estado de Derecho y las
arbitrariedades.
Como en los viejos tiempos…. Igual a las monarquías absolutistas, disponiendo de las Bandas
Militares para entretener a la
oligarquía apoltronada en sus asientos, mientras la plebe observaba el
espectáculo colgada del vallado; nada menos que en los alrededores del Palacio
Legislativo, transformado desde el acto de asunción presidencial del Dr.
Vázquez en el Palacio de Versailles.
Como en los viejos tiempos…. Con el concepto
patrimonial del poder, el Presidente Vázquez, apoyado por sus ministros, partidos de coalición frenteamplista y
prensa monopolizada, realiza una gira para anunciar los logros de su gobierno
aún cuando el propio Presidente anunció públicamente
que no aceptará una propuesta reeleccionista.
Mejor no preguntar el origen de los fondos que
costean esa campaña electoral.
Esta es la oportunidad y punto visagra en que, estando las mentes preparadas
para aceptar estas conductas y aprobar la gestión de gobierno, corresponderá al
mismo descargar todos los componentes estatales en procura de una ventaja
electoral con la falta de cristalinidad en el destino de los fondos públicos,
obtenidos de nuestros bolsillos vaciados por la política impositiva.
Conclusiones.
Para el Partido Nacional –también para el país-
resultan excluyentes el orden la legalidad y la libertad.
¿Cómo abrir las mentes “compradas” por la
irracionalidad y garantizar su libre reflexión y decisión?
¿Qué estrategia emplearemos para que nuestras
propuestas sean entendidas, compartidas y finalmente votadas por los
ciudadanos?
Fernando P.
López