Blanca esperanza…

Empezar diciendo que son momentos de balances y de rendir cuentas, suena muy aburrido y repetitivo, pero es una realidad en todos los ámbitos, desde personales hasta los políticos que aquí tratamos uno mira y recorre el año detallando lo bueno y lo malo, con aciertos y errores.

En lo que al país respecta, dicen los números que Uruguay crece y aumenta a un ritmo constante, pero en las calles no se ve reflejado, que los índices de desempleo bajan, que todo va bien.

Pero en este año se fueron 25 mil jóvenes del país, que fueron capacitados con un costo enorme que todos asumimos, pero prefieren ir fuera en busca de dignidad y bienestar económico y mental.

La sociedad tiende a olvidarse rápidamente de algunas cosas, pero seguramente no se olviden que el pulmón de este país, la clase media y trabajadora, desde agosto percibe bastante menos dinero por el Impuesto a los Sueldos, y que en estos días también percibirán un salario vacacional gravado.

Mirando hacia adentro, los jóvenes del Partido Nacional, conmovieron a propios y extraños en la primer parte del año, teniendo una elección de casi 60 mil votos de 14 a 29 años en todo el país, que llevó a otros partidos a despertarse y mirar porque no tenían jóvenes.

El 2007, electoralmente hablando es el año más chato, así lo deben sentir todos, en esta fecha pero dentro de un año exacto el panorama electivo ya estará mucho más encaminado hacia una interna, con varios candidatos en carrera.

La fuerza y las ganas de la juventud, sumado a un equipo con ideas coherentes y un mal gobierno de izquierda, que día a día sacude la prensa por noticias grises que no vamos a interiorizar, seguramente harán que estas fiestas, la familia nacionalista tenga que brindar por un Partido Nacional unido y esperanzador que lo deposite en el gobierno para el 2009.

Juventud 903