LOS CAMBIOS EN LA AGROPECUARIA

 

La mayoría de los uruguayos medianamente informados conocen los cambios favorables que están ocurriendo en la agropecuaria. Claramente, las causas principales de estos cambios son la formidable mejoría de los precios de productos claves como la carne vacuna y ovina, la lana, soja, girasol y arroz, de la mano del acceso a mercados internacionales. En el correr de los últimos doce meses ha habido una transformación visible, notoria y justificada del estado de ánimo de todos los sectores asociados a la agricultura y a la ganadería. Hace dos añ­os atrás, tanto los precios de los productos como el acceso a los mercados devastaron el ánimo y las finanzas de todo el sector agropecuario. Tras cartón, una serie durísima de eventos económicos y financieros negativos (bancos, créditos, devaluaciones, endeudamiento, etc.) provocaron que muchos bajaran los brazos y perdieran las esperanzas. Lamentablemente, muchos perdieron además, sus bienes, ganados, campos, negocios o el trabajo. Este brutal tirón de la cola de los pasados meses dejará una profunda huella en la historia de la agropecuaria del Uruguay. Y aunque reconozcamos que en todas las crisis se aprenden muchas cosas y se logran avances y cambios muy profundos, positivos, reales y duraderos, por cierto que no debería ser la forma de hacer esos cambios. El sacrificio es muy grande.

 

Pero hoy, la situación es totalmente diferente. El estado de ánimo es contagioso. Las expectativas se reflejan en un gran movimiento en las zonas agrícolas, en plena siembra o preparación de tierras. El agricultor esta recibiendo las señales que necesita: precio adecuado y mercados. En las zonas agrícolas, la venta de tierras para soja o girasol a muy altos precios, (especialmente a extranjeros), alivia deudas y situaciones económicas comprometidas de familias o empresas. Lamentablemente, muchas veces el resultado es el desarraigo del productor, su alejamiento de la producción con destino al pueblo o la ciudad, pero pagando sus deudas. Sin embargo, los que siguen en pie están trabajando, e invirtiendo, para sembrar en fecha y aprovechar este momento favorable, que todos sabemos efímero, pero que debe ser utilizado al máximo.

 

Las zonas ganaderas se han revitalizado luego de dos años de letargo a la espera de los cambios que finalmente se dieron. La secuencia y ritmos en la apertura de mercados internacionales para la carne vacuna han sido el resultado de un enorme esfuerzo y sagacidad de todos los uruguayos. La apertura de la Unión Europea, Argelia, Rusia, Chile, Canadá, Estados Unidos, Brasil con hueso, etc., han sido triunfos que muchos uruguayos informados festejaron como una final de mundial. Hoy, con precios de la carne históricamente altos en los Estados Unidos a causa de problemas en Canadá y escasa oferta de carne de Australia y Nueva Zelandia, estamos exportando todo lo posible, aprovechando al máximo este momento favorable. Lamentablemente, debido a la escasa cantidad de pasto disponible en los campos, la oferta de ganado gordo es escasa. Con un stock ovino históricamente bajo, del cual no se logra consolidar una corriente exportadora consistente de carne de cordero, a pesar de los excelentes precios y mercados, resurgen oportunidades con la lana que resucita como rubro de gran atractivo. También la ganadería está recibiendo las señales que necesita para reactivarse: precio adecuado y mercados. El ganado de reposición vale, se pagan precios record por toros y carneros. Se reactiva la cría, la recría y la invernada. Vuelve el ánimo y la esperanza para los que quedan.

 

Tenemos una larga historia de eventos negativos que sacuden cada tanto a la agropecuaria. Muchos se repiten o vuelven cíclicamente, e inclusive pueden pronosticarse, como los huracanes. Repasemos la historia y aprenderemos que siempre estos eventos tienen enorme efecto negativo en la economía y finanzas de todos los uruguayos. Que queda un tendal de productores, empresarios y trabajadores fuera de la producción y sin esperanzas. Pero afortunadamente, también queda otro tanto en pie, con ánimo y esperanzas, para aprovechar al máximo los momentos favorables. Es tiempo que todos los uruguayos nos informemos correctamente y propiciemos los cambios con inteligencia y en el momento mas adecuado.

 

Guillermo Pigurina