LOS NÚMEROS ROJOS DE LA IMM

 

El dictamen del Tribunal de Cuentas formula algunas observaciones sobre la Rendición de Cuentas y Modificación Presupuestal de la Intendencia Municipal de Montevideo en las que vale la pena detenerse.

 

En primera instancia señala que luego del estudio de los números entregados por la Intendencia Municipal de Montevideo la composición del gasto comunal se distribuye de la siguiente manera:

 

Esta información no hace más que confirmar que este gobierno departamental ha descuidado el rubro inversiones y ha sobrepasado los límites de lo tolerable en aspectos básicos como la infraestructura vial de la cual dimos un informe en el número anterior de Compromiso.

 

De cada cien pesos que los montevideanos pagamos por concepto de tributos a la Intendencia Municipal de Montevideo, se nos devuelve por concepto de inversiones en la ciudad tan solo nueve pesos, lo que configura el paradigma del despilfarro.

 

Asimismo se desprende de los datos del Tribunal de Cuentas de la República que en el único aspecto donde la comuna gastó más de lo previsto fue en el rubro Gastos de Funcionamiento que ejecutó un 21.6% más de lo autorizado en el Presupuesto Municipal.

 

Uno de los argumentos que fueron esgrimidos por parte del Intendente en más de una ocasión es que la recaudación de la IMM había caído abruptamente por causa de la crisis. Estas aseveraciones no se corroboran con los datos de la Rendición de Cuentas Municipal, de la cual surge que el municipio recaudó un 97.3% de lo previsto, lo cual no puede justificar el déficit crónico que fue aumentado en el último ejercicio.

 

Tomando en cuenta la Modificación Presupuestal para el año 2004 el TCR señala un desfinanciamiento del presupuesto municipal en 300:183.313, incumpliendo con lo establecido por el artículo 225 de la Constitución de la República.

 

Año tras año, cuando el Ejecutivo Comunal remite a la Junta Departamental de Montevideo su Balance de Ejecución y Modificación Presupuestal, nos encontramos con estos datos que demuestran la falta de responsabilidad con el manejo de los dineros públicos.

 

Martín Fernández