LOS JÓVENES Y LA SEXUALIDAD
La sexualidad
ha sido un tema tabú en nuestra sociedad y a la que no se le ha dado la
relevancia que le corresponde, esto explica porque hasta hoy no existe un plan
de educación sexual en el ámbito de la enseñanza pública.
Nacemos como seres sexuados, y por lo tanto llevamos implícita la
sexualidad.
Durante el crecimiento del niño, los padres representan la mayor
fuente de información, y son estos los que educarán sexualmente a sus hijos.
Pero a veces les hacen falta a los padres
herramientas para explicar mejor a sus hijos algunos temas de
sexualidad, ya sea porque no saben como abordar el tema, también por falta de
comunicación con sus hijos, o hasta en algunos casos desconocen lo que se les
esta preguntando porque no cuentan con la información correcta.
Entonces creo que es muy importante el hecho de que se cree un
proyecto de educación sexual para los jóvenes, sobre todo a nivel de educación
secundaria.
Cuando hablamos de problemas tales como el aborto, las enfermedades de
transmisión sexual, entre ellas el SIDA, ambos podrían ser solucionados con la
base de la educación sexual, incluyendo temas como el uso de métodos
anticonceptivos, métodos profilácticos, embarazo no deseado, orientación
sexual, etc.
La solución esta en educar a los jóvenes para que ellos cuenten con la
información necesaria y se cuiden a sí mismos, responsabilizándose por sus
acciones, de esta manera se evitaría por ejemplo el embarazo adolescente, y
otros aspectos de suma importancia.
Entonces considero que como sector político que somos y la injerencia
que poseemos en la conducción política del país es que tenemos que promover la
elaboración de un proyecto de educación sexual para los jóvenes.
Proyecto del cual se tendrían que hacer cargo las autoridades de
enseñanza pública.
Pero sin duda es que este tema se podría tratar en conjunto con el
Partido Nacional, y llevarlo al Parlamento para su discusión.
Queda claro que una política de fomento de la educación sexual no se
ciñe únicamente a la planificación familiar y enfermedades de transmisión sexual, pero tampoco tenemos que olvidar la
realidad en la que nos encontramos e intentar dar respuesta a las problemáticas
actuales.
Por eso se tendría que hacer una apuesta fuerte porque se efectúe la
implantación efectiva de planes que traten integralmente la educación sexual y
exigir a las autoridades pertinentes el establecimiento de servicios específicos y especializados en
población juvenil.