Patente de corzo
El PIT-CNT
es el mayor defensor de SUS intereses, lejos ha estado siempre de ser el
embanderado de los derechos de los trabajadores, más bien ha sido una
corporación reducida de dirigentes y delegados dudosamente electos, que no pudiendo
demostrar que se han enriquecido, si han obtenido favores y cargos políticos,
utilizando a todos nosotros los que nos rompemos el lomo cada día, como
instrumento personal para sus ambiciones y sueños de grandeza.
Quebremos
una lanza por los buenos dirigentes sindicales, que gracias a la razón, aun
sobrevolando algún actuar personal, defienden a rajatabla las libertades pero
también las obligaciones de parte de los trabajadores y las limitaciones de
poder que deben entenderse entre obrero y patrón.
El
PIT-CNT, órgano político-obrero de los corporativismos de la izquierda, sigue
tras banderas más caducas incluso que las del Dr. Vázquez, Presidente de la
República en sus ratos libres. Convencido que los obreros y empleados de una
empresa son dueños de la misma, llevan al sindicalismo al barranco. Sólo el
temor y la persecución de los sindicalistas sobre los mismos obreros, logró
incrementar las afiliaciones luego del “bum” (?) de
los Consejos de Salarios, circo que todos previmos no iban a funcionar y de
hecho no funcionaron. Recordemos que las afiliaciones a los sindicatos llegaron
a estar por debajo del 10% de obreros en cifras oficiales del PIT-CNT.
¿Cuánto
hace que Ud. y yo escuchamos de manos de los mismos
trabajadores, no de los dirigentes, que cuando a los sindicatos se los obligue
a tomar las decisiones por voto secreto, recién van a comenzar a actuar en
defensa del obrero?, ¿Cuánto hace que los dirigentes tienen patente de corzo y
en muchos lugares y dependencias públicas son muy raras las veces que siquiera
se presentan a trabajar?.
¿Cuánto
hace que las huelgas y los paros generales los deciden 20 personas alrededor de
una mesa o en asambleas que no cuentan con las mayorías de obreros o empleados
como para ser representativas?
¿Hace
falta tomar ejemplo?, estoy convencido que tanto el Sr. Castillo como todos los
dirigentes del PIT-CNT son conscientes de éstas cosas y que su amor al sillón y
ansias de poder, no merecen el menor quebranto, por eso estos temas están tan
ausentes como es posible.
Dice la
legislación española: Real Decreto-ley 17/1977: “Artículo 3 – 1) La declaración de huelga, cualquiera que sea
su ámbito, exige, en todo caso, la adopción de acuerdo expreso, en tal sentido,
en cada centro de trabajo. 2) Están facultados para acordar la declaración de huelga: a) Los trabajadores, a través de sus representantes.
El acuerdo será adoptado, en reunión conjunta de dichos representantes, por
decisión mayoritaria de los mismos. De la reunión, a la que habrán de asistir
al menos el 75% de los representantes, se levantará acta, que deberán firmar
los asistentes. b) Directamente los propios trabajadores del centro de trabajo,
afectados por el conflicto, cuando el 25% de la plantilla decida se someta a
votación dicho acuerdo. La votación habrá de ser secreta y se decidirá por
mayoría simple. El resultado de esta se hará constar en acta.”
Si prestó
atención, sólo puede determinarse una huelga el 75% de los representantes
electos, pero el 25% de los trabajadores puede someter a votación la decisión y
con el 50% +1 de los votos, recién podrá establecerse la huelga.
Miremos a
la república bolivariana del populista y con ascendiente a dictador Chávez,
otrora amigo fiel del Dr. Vázquez, Presidente de la República en sus ratos
libres, dice
Pero….¿quiere la frutilla?, la misma ley bolivariana dice en su
artículo 95, como consecuencia de la suspensión de la relación laboral, que el
trabajador no estará obligado a prestar el servicio ni el patrono a pagar el salario. Algo que el PIT-CNT tampoco ha
entendido entre sus derechos y obligaciones, los dirigentes uruguayos tienden a
torcer un derecho como parte de una relación de una sola vía, pues jamás hay
obligaciones o siquiera derechos del lado del patrón, quien en definitiva es el
dueño de la empresa.
Podemos ir
más lejos y leer por ejemplo a Manuel Alonso García, “La huelga y el cierre
empresarial”, Madrid, Instituto de Estudios Económicos, 1980, p. 45.., dice el
autor: “…como
comportamiento individual derivado del ejercicio de un derecho subjetivo, la
abstención del trabajo pueda ejercitarse discrecionalmente, por el trabajador,
negándose, si lo quiere, a intervenir en
No hace
falta decir que estamos en todo de acuerdo con el derecho de huelga en las
circunstancias correctas y con las mayorías representativas que todo estado de
derecho y Democracia exigen como práctica, ya no legal, sino ética y moral.
Pero esto no quiere decir que no tengamos reparos en los métodos y modalidades
aplicados por la burguesía dirigencial del PIT-CNT y
los representantes sindicales que osan decidir de manera inconsulta el destino
de nuestra vida laboral.
Otro
aspecto interesante, materia de debate también, es el Paro General o más bien,
la solidaridad en el paro o la huelga entre empresas de un mismo rubro o no
necesariamente. Si entendemos que una huelga es una medida colectiva de cara al
reclamo para con un patrón, ¿cuál es el reclamo para aquel patrón que sufre una
huelga en su empresa por que sus empleados se solidarizan con los de otra?. Es hasta con cierta razón en los argumentos que todos esgrimimos
alguna vez en un paro solidario, al decir que lo que pasa en “aquella
zapatería” podría contagiarse a “la mía” y por eso hacemos huelga para poner
sobre aviso al patrón y que no se le ocurra tomar las mismas medidas que “aquel
patrón”. Pero acá estamos argumentando de igual manera que los piqueteros de
Gualeguaychú que cortan el puente por que tal vez las plantas de celulosa vayan
a contaminar.
¿Se
animará el PIT-CNT a poner a prueba la opinión pública en la toma de decisiones?,
¿tendremos alguna vez un paro general con votación secreta?.
Difícil que el chancho chifle!. Nunca mejor aplicado
el animal, por que muchas veces nos resuenan esas palabras en la conciencia de
que “algo chancho hay” detrás de algunas acciones sindicales, claro!, jamás podemos sacarnos las dudas, el corporativismo que
se le reprocha a los patronos, es el mismo que vemos entre esta casta de
dirigentes sindicales.
Pero algo
bueno está surgiendo del PIT-CNT, aunque con reparos y algunos algodones, han
comenzado a despertar al Gobierno y ponerlo nervioso, por que su dogmatismo (el
del PIT-CNT) ha sido tradicionalmente sembrado y regado por la izquierda más
extrema o por lo menos aquella agarrada a las viejas escuelas de teorías perimidas.
Estas cabezas no se pueden cambiar tan fácilmente como la de los que ahora nos
gobiernan, que como en el fútbol, podríamos llamar “pasteleras”, pues se venden
muy barato al aparato político que tanto criticaron, adoptando las mismas
medidas que en plena campaña fueron objeto de desdén, burla, crítica y base
para “hacer temblar las raíces”.
Festeje!, a lo mejor los festejos no estén aun incluidos en la
reforma tributaria y este gobierno nos deje seguir festejando, aunque más no
sea que lo hagamos no por que tengamos algo por lo que, sino simplemente por
que será una de las pocas cosas que vayan quedando gratis en este país
progresista (andaaaa!!). Me dijo un amigo en la
oficina: “uno quiere ser progresista, pero Tabaré no
nos deja”.
Juan Vital