EL FUTURO
DEBATE
En los últimos días se ha anunciado por algunos integrantes de la Corte
Electoral que las firmas presentadas en su momento ante el organismo para
impulsar un referéndum contra la ley que habilita a ANCAP a asociarse con
privados habrían alcanzado el porcentaje mínimo requerido para continuar con el
mecanismo previsto en la Constitución.
Este
hecho admite varias lecturas o comentarios. El primero de ellos vinculado al
mecanismo previsto en nuestra Carta Magna para impugnar las leyes que dicta
nuestro Parlamento. Es a todas luces evidente la facilidad con que una norma
puede ser cuestionada en nuestro país. Y se nos puede decir que hay un temor a
la manifestación popular sobre ciertos temas, argumento que resulta falaz ya
que quienes votan y crean las normas son, en definitiva, representantes
elegidos por el pueblo en ejercicio de su soberanía. Lo que queda y lo que
resulta de los mecanismos de impugnación previstos, es una enorme incertidumbre
jurídica que atenta fundamentalmente
contra los intereses colectivos. Creo entonces que ese conjunto de
disposiciones debe ser revisado para que la tarea de nuestros representantes no
sea cuestionada con la asiduidad mencionada, teniendo en cuenta que a veces ese
cuestionamiento no tiene fundamentos jurídicos sino políticos.
Estas
últimas palabras nos conducen a una segunda reflexión. Las instancias similares
por las que ha atravesado el país, han dejado a los uruguayos debates y
discusiones que rozan lo lamentable, en especial de los sectores impugnantes,
que siempre han pertenecido a la izquierda. En los próximos meses vamos a ser
partícipes de una nueva campaña de mentiras que poco van a tener que ver con la
discusión que los uruguayos merecen. Siempre nos hemos enorgullecido de la
cultura del pueblo oriental y estos son los momentos en que la afirmación
precedente se pone a prueba. Llegado el momento, desde estas páginas haremos el
análisis pormenorizado de la ley tratando de brindar nuestros puntos de vista,
pero como individuos inteligentes que creemos ser vamos a rebelarnos contra los
que quieren sustentar una posición política con mentiras. No tengan duda que
vamos a volver a ver a la señora pegada al alambrado del aeropuerto mientras
observa el avión que traslada a sus seres queridos a otro país. ¿Qué tiene que
ver esto con ANCAP? Absolutamente nada.
En noviembre se dará una
nueva muestra de civismo del pueblo oriental. Esperemos que cualquiera sea la
decisión que se tome, la misma sea basada en una correcta información producto
de un debate serio y profundo.
Alfredo Susena