LEASING RURAL

 

El leasing es una herramienta financiera que básicamente consiste en un alquiler con opción a compra luego de determinado tiempo, utilizando los pagos hechos como parte del capital de la compra venta.

En el tema de automotores este mecanismo ha tenido un gran éxito, en parte al adicional de poder descontarse el IVA del precio de final de compra.

 

Este sistema, en el caso de los vehículos, tiene algunas condicionantes: se debe hacer a nombre de una empresa establecida y al día con sus aportaciones, debe de tener más de dos años de antigüedad e interviene un banco, que es quien se beneficia del descuento del IVA, que no le traslada al comprador, reduciéndose de esta forma el precio del vehículo.

 

En el caso de inmuebles urbanos existió un régimen parecido antes del crack bancario, creo que era el Citibank la entidad financiera.

En resumen, es un instrumento que facilita la adquisición de bienes que no son de consumo y por consiguiente ayudan a la producción.

En el caso del título, mi inquietud se centra en primera instancia en aquel productor agropecuario que no es dueño de la tierra, pero que si la explota, la hace producir y está radicado en el medio rural.

 

Sabemos que el régimen de arrendamiento rural es un régimen distinto al de alquileres de inmuebles urbanos, los plazos son más largos obedeciendo a los ciclos biológicos de la producción, las actividades permitidas al arrendatario son más complejas (ganado en pastoreo, sub-arrendamiento, medianería, etc.) y por tanto la instrumentación de un sistema de leasing sería más complicado pero a nuestro entender tendría un influjo positivo en el medio rural.

En primer lugar, uno de los problemas sociales y demográficos del Uruguay es la emigración del campo a la ciudad y de esta luego a la capital, a engrosar los cinturones de pobreza.

 

Con un sistema de leasing, podríamos permitir el acceso a la propiedad de la tierra de quienes realmente la explotan y están radicados en él, de esta manera se  favorecería la permanencia en el campo de ese productor, esta sería una de las puntas del tema.

El otro aspecto, y es justo reconocer, me fue planteado por un funcionario del Banco República, es el tema del endeudamiento rural, en particular con el B.R.O.U., que es a la fecha es uno de los mayores acreedores en la actividad agropecuaria, con garantía de los créditos otorgados sobre los propios campos.

 

En el caso de un productor rural endeudado con un banco, este último en lugar de proceder al remate, que no favorece al acreedor, dado que muchas veces no recupera el monto prestado, ni al productor que pierde su fuente de trabajo y generalmente también su hogar, podría el banco quedarse con la propiedad del campo y permitir la permanencia del productor en el inmueble, suministrarle a este un  proyecto de explotación económicamente viable en función de su realidad (recursos humanos, maquinarias y características del predio) y asesoramiento profesional específico (veterinarios y agrónomos), controlando los ingresos de la explotación por parte del banco, para amortizar la deuda y destinando una parte a la renta del productor, con el tiempo se saldaría el crédito comprometido, recuperando la tenencia del inmueble el productor.

De esta forma se soluciona el problema del banco, que no le interesa la tierra sino que su negocio es el dinero y del productor que recuperaría la propiedad del campo.

En definitiva, esto podría ser una variante del leasing que beneficiaría a ambas partes.

 

En tiempo de crisis hay que agudizar el ingenio y aprovecharla para realizar los cambios. Tomar la crisis como una oportunidad y esto es lo que pretendemos. 

Con este planteo, no se quiere dar un tratamiento completo ó definitivo al tema, dado que no soy especialista en él y seguramente he manejado erróneamente algunos conceptos, pero si ponerlo sobre la mesa y que quienes tienen la responsabilidad (directores de bancos), el conocimiento (abogados y contadores), la iniciativa (legisladores y partidos políticos), la necesidad (arrendatarios rurales y productores endeudados) le den curso a esta iniciativa y se arribe a una solución viable que beneficie al agro y sus habitantes, que son hoy el motor con el cual parece ser que nos estamos impulsando para salir de la actual crisis económica.

 

 

Arq. Gustavo Barrios Sala