TRIPLE   VICTORIA

 

El resultado de las elecciones internas del pasado 27 de junio nos inspira a que lo analicemos desde tres planos bien diferenciales.

 

En primer término se presenta la definición interna en nuestro partido, donde Jorge Larrañaga, a quien respaldamos en la contienda, se impuso como candidato único con un muy significativo margen de preferencia.

 

Además, el nuevo mapa interno del Partido Nacional ofrece un panorama de cambio en la correlación de fuerzas  con una fuerte renovación de los cuadros dirigentes.

 

La primera de las victorias se da en lo interno del partido y en su proyección hacia lo inmediato de las elecciones nacionales y en la conducción que este tendrá en el próximo lustro. Tendremos una nueva convención y un nuevo directorio con otras mayorías y otros actores.

 

El segundo elemento a analizar es el del casi sorpresivo comportamiento del electorado en cuanto a sus preferencias partidarias. Cayó el mito de fuerza  invencible con el que el frente amplio venia intoxicando a los uruguayos en las proyecciones hacia el próximo gobierno nacional. Aquí también ganamos. El Partido Nacional, movilizado, respetuoso y responsable, no solo obtuvo una excepcional votación, sino que además se presenta ya, como favorito a ganar en octubre.

 

Desde nuestro lugar  creemos haber contribuido en el largo proceso que se inició luego de las elecciones internas de 1999 hacia la pacificación y la fraternalización de las relaciones con todos los blancos, de todos los sectores.

 

Aquí están los resultados.

 

La tercera victoria a la que hace referencia el título es la de la lista 903.

 

Con una votación extraordinaria sumamos votos como para estar en la mayor preferencia apenas superados por la lista oficial del candidato, en una campaña en la que una vez más, supimos estar a la altura de las expectativas.

 

Triple victoria. Ganó nuestro candidato. Ganó nuestro partido. Ganó la 903.

 

Ante esta realidad, debemos reconocer el trabajo y el esfuerzo de todos los cuadros de nuestra agrupación, comprometiéndolos para la segunda etapa a la que ya estamos apuntando.

 

En junio elegimos candidato, en octubre presidente y gobierno.

 

Los invitamos a ser, una vez mas, responsables de la historia, protagonistas del presente y forjadores el futuro.

 

Álvaro Alonso