Terminemos con el engaño

 

A diecinueve días de las elecciones vemos con detenimiento como el Frente Amplio está desplegando a más no poder todas sus baterías de artimañas para dejar que el tiempo pase y pretender ganar una elección con cantitos simpaticones. Su Candidato el Dr. Vázquez no habla, no contesta, no dice nada. En la tele los portavoces de la izquierda son una informativista que trasmite en simultáneo para los sordo mudos las respuestas que todo el resto del sistema político y el periodismo nacional les requiere. Solo concurre a los programas amanuenses, varios de sus seguidores se avergüenzan de sus imágenes no dejándolas trasmitir por miedo a que la gente se entere de quienes pueden ser sus futuros gobernantes.

 

Por otro lado y como síntoma de que las cosas no están del todo claras, florecieron en esta primavera toda clase de empresas encuestadoras, inclusive opinologos que dictan cátedra de la realidad política nacional desde Buenos Aires o San Pablo. Siglas nunca antes escuchadas predicen a los cuatro vientos de que la elección esta definida, más aun de lo poco que se le escucha a Tabaré es que esta todo el pescado vendido y unas series de bla bla bla que confirman lo que la ciudadanía objetiva observa en la calle: la elección esta muy lejos de tener un resultado claro y por esto este despliegue mediático.

 

Nuestro Tordillo esta cambiando de mano, está entrando a la recta final después de haber corrido en el fuego durante la mayor parte de la distancia y está guardando el resto para la atropellada final.

 

Hasta ahora ha sido protagonista, recorriendo mas de seis veces el Uruguay entero, apostando al diálogo y no a la confrontación, siendo victima de la más antigua de las estrategias de guerrilla que no es otra que dejar un  rumor rastrero para que se propague con facilidad por la población o tener la irresponsabilidad de decir barbaridades sin el menor sentido ético a la hora de pretender informar sobre un hecho absolutamente legal como el merecido cobro de subsidio que por trasparente hiciera el Dr. Jorge Larrañaga.

 

Por todos estos esfuerzos y por todos estos ataques estamos mirando el disco con esperanza, y es una realidad irreversible que en Senado de la República estarán sentados por lo menos 11 nacionalistas.

 

Por tanto llegó la hora de despersonalizar la campaña del Partido y hacer jugar a todo un equipo sólido como la criptonita que necesita complementarlo a Jorge para no solo convencer a quienes dudan de votar al Partido Nacional sino a aquellos que apreciando tendencias respetables dentro del Frente como las de Astori o Arana se empiecen a dar cuenta que pueden llevar al gobierno con su voto a la flor nata del secentismo representado por la enorme mayoría que en la izquierda representan los Tupamaros.

 

Tenemos dentro del Partido, hombres y mujeres con trayectorias intachables, gobernantes con singulares éxitos en sus gestiones departamentales, jóvenes pertenecientes al Uruguay que apuesta al futuro y una propuesta incólume, escrita y apoyada por la unanimidad de la Convención Nacional, llego la hora de mostrarlos, de comprometerlos, de descansarle a Jorge toda la responsabilidad de la campaña. Llegó la hora de que al pueblo oriental se le haga agua la boca imaginando un gobierno protagonizados por todas estas personas de bien.

 

Tenemos que hacer contrastar el cambio, la renovación blanca con las primeras figuras del Encuentro Progresista, las certezas de nuestras credenciales con las interrogantes de quienes toda la vida no hicieron otra cosa que oponerse a todo y tenemos que demostrar que el cambio para vivir mejor es hoy como ayer y como anteayer nuestro Partido Nacional.

 

Sebastián da Silva