Casi
un año de ejercicio lleva el gobierno, y no ha podido acomodarse aun en ningún
momento. Las amenazas constantes de la renuncia de sus Ministros, que además
son los líderes de sectores mayoritarios, es bastante vergonzoso.
Como
si la responsabilidad de llevar adelante una cartera fuese algo fácil, han
jugado con el poder y han tirado de una piola que aun no se ha roto.
Pero
cuando se rompa, quien sabe que puede pasar.
Problemas
internos, entre sus propios compañeros, diferentes ideologías dentro de un
mismo gobierno, han hecho responsable a un país entero, que expectante de
tantas promesas de cambio y solución, se va desanimando y ve como se esfuma la
falsa Gran Promesa del cambio.
Nada
ha cambiado para bien, lo que antes era malo, hoy se sigue haciendo e incluso
agrandado, como son los casi 7 mil cargos políticos que han creado en este
Presupuesto.
Han
aumentado los cargos políticos en Relaciones Exteriores, ahora basta con tener
algún amigo frenteamplista que presente las venias, colaborar con algún rubro
para la campaña y usted es Embajador; entrando por la ventana y salteando a los
funcionarios de carrera que estudian, concursan, y ven como el Ministro Reinaldo Gargano conciente de la
corrupción y que antes tanto fustigó, ahora hace oídos sordos, aplaude, y dice
haber cumplido con los objetivos y promesas, dándoles la espalda a sus
funcionarios
Un
país en el que se han inscripto más de 300 sindicatos, que son creados
mayoritariamente por los contras de siempre, y es moneda corriente que en una
empresa de cien trabajadores, con que solo cinco no estén conformes, o tengan
ganas, puedan ocupar una empresa, y hacer los que quieran.
Cada
vez queda menos gente conforme, y es válido, se le ha mentido constantemente a
una sociedad que esta cada vez más descreída. La sociedad está en un estado de
depresión, de desazón. Los ricos y empresarios luchan como el pueblo entero
contra una inseguridad increíble, con presos sueltos en las calles, contra los
sindicatos que pueden y están autorizados, aunque sean minoría, a ocupar sus
empresas y causar perdidas millonarias, que obviamente nadie se hace cargo.
La
clase media ahora debe soportar que se les recorte el sueldo, y encima se les
mienta, con un impuesto que es A LOS SUELDOS, y a otras cosas más como
alquileres, depósitos bancarios, etc.
Se
puede seguir con los estudiantes, que se les prometió el 4.5% del PBI, y
tampoco se les cumplió, ahora están de huelga, seguramente ocupen, y el buen
estudiante no puede rendir sus exámenes ni terminar sus carreras, simplemente
porque el gobierno no ha cumplido y los funcionarios están insatisfechos.
Así
podríamos seguir con los problemas del Plan de Emergencia, que aun se siguen
dando, pero que a algunos no, unas colas y una falta de logística y sentido
común total.
Y
mejor ni hablar del tema de los médicos, que tanto se les prometió y no han
llegado a un acuerdo con el salario Médico.
Ya
le herencia maldita, se va yendo, ahora pasó de herencia a ser un bien propio,
ahora está en sus manos el país, las especulaciones se terminan, hay que dudar
menos y hacer.
Poner
un norte para cumplir. No se puede seguir con las inoperancias y
contradicciones de si hay atraso cambiario o no lo hay, de seguir jugando para
la tribuna haciendo firuletes con los desaparecidos.
Peor
no se puede estar, económicamente la clase media fue ya desbaratada, con un
impuesto a los sueldos y con una nafta casi impagable.
El
gobierno tuvo el ¨tupé¨ de no contar con la capacidad de creación, acción y
control de los partidos tradicionales, a la vista está que no tiene la
capacidad para llevar adelante un país.
Llegó
la hora de la verdad!!
Juan Eduardo Ulloa