Cuando la limosna es grande…

 

 

La ciudad de Montevideo se convirtió por unos días en la capital del cono sur, por haberse llevado aquí la cumbre del MERCOSUR, en virtud de que a nuestro país le corresponde la presidencia pro tempore del bloque regional.

 

Otro tema no menor fue la sustitución de Eduardo Duhalde, por su compatriota Carlos “chacho” Álvarez en la presidencia del mercado común.

 

No podemos dejar pasar por alto, y como nota al margen que esta designación provocó, la renuncia de nuestro canciller, la cual no fue aceptada por el Presidente y luego trató de ser minimizada desde filas del oficialismo si a esto le sumamos la renuncia de un diputado socialista por negarse a votar cosas que no comparte, vemos que la interna frenteamplista esta convulsionada, y da toda la impresión que esto puede continuar y aún profundizarse de cara al futuro.

 

Volviendo al tema central de este articulo, lo sustancial de la reunión a la que hacíamos referencia era la inclusión de Venezuela como miembro pleno del MERCOSUR.

 

El Señor Hugo Chávez, quién parece ser el nuevo mecenas, de América Latina ha logrado con la aquiescencia del progresismo gobernante en esta parte del mundo, un gran triunfo estratégico, el formar parte de un bloque económico y político, abandonando la soledad en la que se encontraba en la parte norte del continente luego de su acérrimo enfrentamiento con EEUU, y sus graves diferencias diplomáticas con Méjico, sumado a su oposición al tratado de libre comercio de las américas (ALCA).

 

Este hecho ha sido particularmente celebrado por nuestro gobierno y su prensa afín.

 

De buenas a primeras el presidente venezolano aparece para unos regalando dinero, para otros un tanto más cautos y más cercanos a la realidad haciendo un préstamo para realizar distintas obras en nuestro país.

 

Si lo vemos desde ese punto de vista tenemos que celebrar la llegada de dinero fresco para las arcas de nuestro estado y de inversiones que den trabajo a nuestra gente.

 

Pero no podemos obviar el que Venezuela es un país donde la oposición es virtual, ya que solamente tienen cabida los medios que responden al gobierno, si a esto le sumamos que en las pasadas elecciones legislativas tan solo voto el 25% del padrón electoral y los partidos opositores no estuvieron en la contienda, estamos hablando de una democracia muy singular.

 

No es menor que el “bolivariano” presidente caribeño ha adquirido 500 millones de deuda pública del estado argentino.

 

Claramente sus petrodólares buscan sustentar un proyecto político que trasciende las fronteras de su país, si tomamos en cuenta que Chávez fue golpista y se siente el nuevo Simón Bolívar, estamos fomentando algo que puede traernos muchos dolores de cabeza en el futuro, nadie da algo a cambio de nada y mucho menos alguien con esas características, por eso creo que aun estamos a tiempo, deberíamos ser muy cautelosos con nuestra relación bilateral, no olvidemos que el dicho popular que es muy sabio dice, “Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía”

 

Carlos D Aguirre