PANTALON CORTITO
José Carbajal, “El Sabalero”
alcanzó la fama en 1969 con su tema
“Chiquillada” en el que hacía un retrato de un picado de fútbol de los botijas de barrio.
La melodía es muy pegadiza y
la letra costumbrista es muy rica en su descripción de una situación
típicamente uruguaya.
Casi cuarenta años después el
Presidente Vázquez pretendió increpar a los que piensan distinto a él, los que
cada día son más, utilizando el lugar común de los “pantalones bien puestos”. Cosa
nada original, no solo en referencia a la prenda de vestir con la que se
inspiró el cantautor popular contemporáneo, sino porque infelizmente el término
fué utilizado por los mandones de turno en el período más duro de la dictadura.
En otro patético acto político
en el que al límite de lo admitido por
Los “ricos” fueron nuevamente
el enemigo elegido. Los ricos y sus personeros: los partidos tradicionales.
El tema es que el pantalón que
esgrime nos hace acordar al que describía el juglar criollo: Pantalón cortito,
por lo poco que representa.
La nerviosa andanada del
Frente Amplio contra quienes tienen una posición diferente a la de su Biblia pagana,
su famoso y antiguo plan de gobierno, arremetió con virulencia contra el Poder Judicial;
la suprema Corte de Justicia; sus ministros, y todo lo que se les ponga en el
camino.
Las declaraciones del
diputado Esteban Pérez en realidad no están muy fuera de foco de lo que con
otro sentido de la diplomacia y manejo del idioma sugirieron a su tiempo, el
Ministro de Economía, el Senador Mujica y el propio Vázquez.
Es más, el enfrentamiento
parece ir aumentando en su intensidad, semana a semana.
El Presidente de
El, que en este caso, no pasa
por otro lado que el aceptar que la reforma tributaria, según dictamen del órgano
superior competente, en lo que refiere a la imposición a los jubilados, es inconstitucional,
y, por lo tanto, corresponde que tome las medidas políticas pertinentes para
evitar que se deteriore la relación de fuerzas y la independencia de los
poderes.
Lamentablemente el gobierno
se empecina y se “pone los pantalones bien puestos” en lugar de aceptar que el tema
ya está laudado.
Lamentablemente, solo falta
la referencia a que “la pelota es mía…y acá se acabó el partido”.
La canción del Sabalero
termina con la frase “lindo haberlo vivido, para poderlo contar”.
Y yo agregaría en relación a
nuestra experiencia de gobierno populista: “Y, que no se repita”
Alvaro
Alonso