Espejitos de colores

Cuando el Partido Nacional asumió el gobierno al principio de la década del noventa se tenía bien en claro para propios y extraños que se trataría de una administración cuyos objetivos estaban marcados de antemano y actuaría sobre los problemas de la manera mas rápida y eficaz posible.

Cabe recordar el pedido del Presidente de la República de 100 días de tregua, para actuar de forma urgente ante los temas fundamentales, por ej el combate contra la inflación que en ese momento rondaba el 95% y se pudo controlar durante el período de gobierno, o el siempre controversial tema del endeudamiento externo donde se logro recomprar parte de la deuda mediante el recordado plan Brady.

Lamentablemente los primeros días del gobierno frenteamplista han sido nulos en cuanto a la propuesta por parte del Poder Ejecutivo y la bancada parlamentaria del oficialismo que no ha capitalizado en lo absoluto la mayoría  que ostenta en ambas cámaras para llevar adelante sus proyectos.

Lo que sí hemos visto durante estos meses han sido grandes puestas en escena, comenzando el mismísimo primero de marzo con los actos de asunción de Vázquez que parecían dignos de un emperador, con un gran despliegue tecnológico, pantalla gigante, espectáculos musicales, cosa nunca vista y que ha llevado a varios legisladores a pedir informes sobre los costos que insumió tanta fastuosidad, sobretodo cuando se predica a viva voz la necesidad de ahorrar, ser austeros etc, vale la pena señalar que aun no se ha respondido a los parlamentarios sobre el particular.

Otra muestra de ello son los consejos de ministros en pequeñas localidades del interior donde se monta una carpa y sesiona el Poder Ejecutivo en pleno buscando según se dice acercarse a la gente y escuchar de primera mano sus reclamos.

Lo que realmente molesta de esto es su fin netamente propagandístico tratando de imponer una imagen, pues la cercanía de los gobernantes con su gente no está en ir pueblo por pueblo a decir las cosas que cada uno quiere oír, como si se tratase de un gran circo ambulante, sino en brindar soluciones reales y posibles a los problemas de todos.

Es hora señores del gobierno que demuestren ser capaces de llevar adelante este maravilloso país, es tiempo de tomar decisiones, legislar, y decir que no, deben abandonar de una buena vez esa costumbre de prometer, prometer y prometer, la demagogia es una gran aliada cuando se desea llegar al poder, pero al momento de ejercerlo debe la responsabilidad ocupar su lugar, y esto luego de más de tres meses no ha sucedido.

No nos tomen por los indígenas que quedaron deslumbrados ante los conquistadores españoles y cambiaron sus riquezas por cuentas de colores, porque ese no es el camino.

Está en ustedes demostrar que quienes no los creíamos capaces de conducir al Uruguay estábamos equivocados, los estamos esperando.

Carlos D Aguirre