EL DES-ENCUENTRO

 

 

La fuerza política que gobierna el país se da varios nombres a si misma: Frente Amplio, Encuentro Progresista, Nueva Mayoría. Que se trata de un frente político amplio que abarca distintos grupos que hasta filosóficamente están enfrentados, no hay duda.

 

Que tuvieron la mayoría en las urnas en las elecciones pasadas y además tienen la suficiente cantidad de legisladores en cada una de las cámaras como para aprobar cualquier ley, es un dato de la realidad. La dificultad surge a partir de que lo veamos como un ENCUENTRO, y que este sea PROGRESISTA.

 

A poco más de cien días de gobierno, los desencuentros, entre el propio oficialismo han sido el denominador común de una gestión desarticulada que se ha ambientado en un escenario peligrosamente improvisado.

 

Los ejemplos sobran: Ministros que se enfrentan a otros Ministros, Senadores con Ministros, Directores de servicios y de entes que opinan, públicamente, en posiciones  irreconciliables, unos con otros y así sucesivamente en toda la gama de combinaciones que se nos pueda ocurrir.

 

De ENCUENTRO, poco. De PROGRESO, menos, porque si no hay acuerdos, no hay acciones y por consiguiente no hay ni transformaciones ni progreso.

 

Frente a este, a veces aterrador panorama, se nos presenta a los Blancos la disyuntiva de callarnos o criticar. No  sistemática, ni arbitraria, pero la crítica debe hacerse oír  todas las veces que sea necesario.

 

Así es que como en otros casos tenemos que decir que es lo que opinamos ante la falta de definición oficial, y sus peleas internas, sobre un tema tan importante como lo es el posicionamiento internacional de la República.

 

La lucha intestina del gobierno entre Astori y Gargano puede ser muy perjudicial para los intereses de nuestro PROGRESO colectivo.

 

El año pasado Uruguay exportó, números redondos, 2.900 millones de dólares, de los cuales 900 lo fueron por ventas de carne. De esa cifra, 600 millones tuvieron como destino los Estados Unidos.

 

No será conveniente, razonable y necesario que podamos seguir vendiéndole a nuestro principal socio comercial?.

 

Y para que eso sea posible, no seria lógico que estuviésemos dispuestos a firmar un convenio que habilite al desarrollo de inversiones Norteamericanas en Uruguay?.

 

Será muy difícil procurar que el gobierno se de alguna tregua interna en su permanente desencuentro para poder al menos, seguir exportando como hoy lo hacemos, y por consiguiente, tratar de PROGRESAR?.

 

El Partido Nacional, no va a mirar para el costado. Si los votos se necesitan para que al país le vaya mejor, los votos van a estar.

 

Así que, seria bueno que no perdiéramos el tiempo, y al menos se pudiera ENCONTRAR el gobierno, para terminar de DES –ENCONTRARSE.

 

A ver si así, PROGRESAMOS.

 

Alvaro Alonso