A redoblar, a sincerarnos, a reflexionar…
A
redoblar, pero a “re-doblar” los papeles y guardárselos por que no sirvieron de
nada al diputado Rosadilla para conseguir
¿Discriminación?,
sin dudas que la hubo, ¿incompetencia del funcionario que atendió al diputado?,
tal vez, pero sobre todo un tratamiento descuidado de sus fueros y su persona
como representante democráticamente electo de un país “amigo” para el norte.
Por lo demás, el caso tiene su lado lógico, no hay que ser muy imaginativo para
sospechar que el funcionario de la embajada no advirtió en todos sus términos
que estaba frente a un representante gubernamental y llamó más su atención en
el formulario la declaración de haber estado preso por sedición. Tal como supo
haber en otros formularios de aeropuertos de “algún” país, la pregunta sobre el
motivo de visita y se leía “Atentar contra el país o sus pobladores”.
El
diputado ostenta un montón de cocardas y galardones de su tiempo como
guerrillero y haber atentado contra las instituciones democráticas, además de
los atentados y muertes de ciudadanos inocentes. Pero el pobre susodicho nos ha
revelado un lado de arrepentimiento, tal vez inducido por su primera visita a
Cuba, a la vuelta de la cual se despachó con críticas sobre la isla, reflejando
lo que hace 40 años todos le dijeron y el, como otros izquierdistas, no
aceptaban como verdades.
Rosadilla
hizo a un lado sus esquemas mentales de socialismo utópico y se limitó a
relatar lo que vio: gente con salarios magros y obligados a trabajar en la
informalidad para poder subsistir, transporte escaso y malo, taxistas que
"intentan joderte", restaurantes informales (ilegales), una
revolución que no ha producido un sistema político de libertades ("no lo
voy a inventar yo porque todo el mundo lo sabe"), inexistencia de la
libertad de prensa, sólo órganos partidarios del partido único. En términos
uruguayos Cuba es una dictadura ("pueden pensar que soy un hereje"),
el modelo cubano no es el que yo quiero, Fidel está excluido de cualquier
crítica, sea en forma explícita o implícita... Finalmente. Este es un nuevo
Rosadilla (¿lo es?), tal vez esta vuelta de tuerca mental juegue a favor y
destrabe su tramitación de
Sea
cual fuere el caso y motivo, los norteamericanos la pifiaron en lo diplomático,
pero no podemos culparlos por lo elemental y es que dejarán entrar un
terrorista de Estado, arrepentido o no, se trata de una persona que puede
perfectamente considerarse, con dudas razonables, como potencialmente
peligrosa. ¿Ud. se imagina si Andrés Montero Gómez (terrorista asesino de ETA)
se hubiese hecho cura y conventual y pide Visa para entrar a Uruguay?,… ¿le
creería la bonachona imagen que pudiera profesar?
La
verdad es que la izquierda ha hecho un excelente trabajo de adoctrinamiento de
masas juveniles por muchos años, tratando de borrar recuerdos o asociación de
sus dirigentes con los años negros del Uruguay y me refiero específicamente a
los anteriores a la dictadura perversa de los militares. Los años de Tupamaros
cuando sin mediar racionalidad, aquel grupo, el de quienes hoy nos gobiernan,
atentó contra
Pero
resulta que la historia reaparece para enrostrarles (como dijera Wilson) a los
autores de aquellos atentados, la verdad de la milanesa. De todas formas el
daño está hecho y mucho es culpa nuestra, de nosotros “blancos” por no saber
contrarrestar los versos poéticos bonachones y de tablado electoral, así como la
educación adoctrinada. Hoy tenemos pululando por las calles a miles de jóvenes
convencidos que estos señores fueron poco menos que héroes y para colmo están
convencidos que surgieron después de los militares.
Sabrá
disculparme el lector esta retrospectiva, no es que me niegue a construir
puentes y mirar hacia delante, pero me crispa los nervios y enfurece mi alma
cuando el zorro quiere parecer cordero, podré aceptar sentarme a la mesa del
zorro y aceptar sus motivos para todo aquello, también su voluntad, ahora, de
caminar de aquí en mas juntos y construyendo el Uruguay que alguna vez supimos
tener, pero el zorro debe entender que fue zorro y si ahora usa piel de
cordero, la de zorro está debajo. Esa es la cruz que deberá cargar toda su vida
y no puede pedirnos que lo olvidemos.
Hoy
izquierda, derecha, centro y sus puntos cardinales intermedios, son más
arquetipos un poco confusos que los meridianos encasillamientos que supo haber
en el pasado, pero un asesino sigue siendo un asesino y no hay forma de pintar
esa condición o inocencia con un “lo mató pero lo quería”, “lo envenenó pero
por idealista”, así mismo un ladrón no puede borrar haberlo hecho por más que
nos diga “la robó y se le perdió, por eso no la devolvió”.
Seamos
claros,
Redoblemos
la esperanza de que habrá algún día un Uruguay unido en esfuerzo y separado
solo por ideas políticas de cómo llegar a los destinos que nos fijemos, no
separado por el revanchismo la irracionalidad del “no” o por la búsqueda de
culpas por lo hecho o por lo no hecho.
Fijémonos
como objetivo
Y
recordemos siempre criticar el sistema por el sistema mismo y no por los
hombres que intentan llevarlo adelante,
Juan Vital.