Las Reglas de
Finalmente
se puso al aire un programa semanal con formato de noticiero, que informa a la
población acerca de todas las obras, y logros que se han conseguido durante la
presente administración.
A su
vez este programa puede ser levantado
por las señales de cable y aire que lo deseen de forma totalmente gratuita.
A
fuerza de ser sincero me parece un reverendo disparate que se gaste dinero de
todos nosotros, para realizar un programa obviamente parcializado donde nos
quieren hacer creer que poco más vivimos con Alicia y el conejo, en el
mismísimo país de las maravillas, cuando la realidad indica que lamentablemente
cada día que pasa estamos más lejos de eso.
Pero
creo que hay algo que me molesta, y me preocupa aun más, durante los años
finales de la dictadura, estábamos desde los medios de comunicación siendo
bombardeados por todo tipo de propagada oficial, que obviamente buscando
perpetuarse en el poder, utilizaba precisamente esa táctica, o sea programas o spots publicitarios provenientes del gobierno que
pretendían hacer creer una realidad diametralmente opuesta a la real valga la
redundancia, tan solo basta recordar para reafirmar mis palabras la
impresionante publicidad a favor del sí durante la campaña del plebiscito del
80 que por suerte sirvió de muy poco al gobierno de facto de la época.
Eso
es lo que no me cierra de esta clase de ideas, el tratar de manipular la
información que le llega a la sociedad toda, si a esto le sumamos los
enfrentamientos que ha tenido el actual gobierno progresista, con la prensa
queriendo marcar la cancha, y dividiendo a los medios en opositores y no
opositores de una forma arbitraria, la cosa da que pensar.
Lo
que cada vez queda más claro es que al oficialismo no le gustan las críticas, y
que ve teorías conspirativas cuando se divulgan noticias que no le son gratas,
o sea en buen romance sufren de una especie de paranoia, y por lo que parece
esto es cada vez más evidente.
Si a
toda esta reflexión le sumamos el hecho de que desde filas del frente amplio se
ha defendido el cierre de un canal opositor venezolano por parte de Chávez,
todas las palabras que podamos decir después de esto sobran.
Parece
que los resabios de la totalitaria, y
desaparecida URSS aun habitan en las mentes de ciertos dirigentes frentistas que son capaces utilizando el poder que
transitoriamente tienen de querer llevar adelante este tipo de ideas, que han
sido históricamente patrimonio de los sistemas de partido único, por lo cual
nada tienen que hacer en una sociedad plural como la nuestra.
A
todos estos señores les decimos desde este espacio que no estamos en una frentecracia, sino en una democracia donde todos tenemos
derecho a opinar y a decir que nos gusta y que no del gobierno de turno o de
quien sea siempre guardando el debido respeto.
Así
son las reglas de la democracia y todos debemos defenderlas, cumplirlas
respetarlas, y ya de paso enseñárselas a las personas que con este tipo de
iniciativas demuestran que las conocen muy poco, y lo que es peor parece las
quieren aplicar menos.
Carlos D Aguirre