10 DE
SETIEMBRE
El
pasado 10 de setiembre. Para algunos, una fecha más del calendario. Para los
blancos, es el día en que recordamos al General. Hace 99 años Aparicio Saravia
finalizaba su agonía para ir a ocupar su lugar junto a Dios y en la historia
mayor del pueblo oriental.
No
representa un ejercicio de nostalgia hacer esta recordación. Es un deber de
todos los blancos que debería trasladarse a los uruguayos en su conjunto. En
épocas en donde los orientales parecen haber olvidado su identidad, siempre es
bueno que nos acordemos de quienes somos. De aquellos compatriotas que
construyeron al Uruguay como país de libertades plenas.
Evocar
a Aparicio no significa el recuerdo espúreo de la persona. Implica la evocación
de actitudes, conductas y, en especial, valores. Esos que hoy aparecen como
olvidados y escasos. Esos que, con razón, el pueblo muchas veces reclama a sus
representantes, pero parece olvidar al momento de darle una impronta a sus
conductas individuales. ¿Cuántos uruguayos que se rasgan las vestiduras
hablando de moral y de conductas éticas estarían dispuestos a sacrificar sus
vidas para defender la libertad de nuestro pueblo? ¿Cuántos abandonarían todos
sus bienes en pos de un ideal y de una muerte casi segura? ¿Cuándo vamos a
entender que esos sacrificios no se realizaron para engrandecer personalidades
sino para asegurar un país mejor?
Algún
día se dejarán de lado ciertas mezquindades innatas de nuestro pueblo y se
correrá el manto de ignorancia digitada a la que se está sometiendo a
generaciones enteras de uruguayos, condenando al olvido a uno de nuestros
héroes. No solamente a Aparicio, sino a todos los orientales anónimos que
abonaron con su sangre el horizonte de las libertades. Tal vez este sea el gran
desafío que los blancos vayamos a enfrentar, en especial los más jóvenes.
Sabemos que al General no le hubieran gustado los homenajes. Estamos seguros de que preferiría que hiciéramos buen uso de todos los logros por los que luchó y ese debe ser nuestro compromiso, no como blancos, sino como uruguayos bien nacidos. De todas formas Aparicio, solo hay una cosa que quiero decirte.....¡¡¡Muchas gracias!!!