Recaudar para mal gastar
Quienes vivimos en Montevideo venimos sufriendo
durante los últimos 15 años la expoliación de la Intendencia Frenteamplista.
En las tres administraciones de izquierda los
tributos municipales se cuadriplicaron en valores constantes y por descontado
que Montevideo no está cuatro veces más iluminada, más limpia o con menos pozos
y lo que es peor, arrastra un déficit acumulado de centenares de millones de
dólares, que más tarde o más temprano pagaremos los montevideanos por la mala administración
frentista.
El punto es
que con lo que recaudan de los vecinos, se pagan 18 cargos políticos en los
CCZ, cientos de directores y contratos, sueldos desproporcionados, viajes de
jerarcas, celulares, propaganda inútil en cartelería de la ciudad e infinidad de gastos dirigidos a mantener
el aparato político frenteamplista en la capital.
Desgraciadamente ahora los tenemos también en el
Gobierno Nacional y esa política del gasto desmedido y la financiación del
aparto político partidario con los dineros públicos se está intentando aplicar
a todo el País.
El presupuesto nacional crea infinidad de cargos de
confianza (llenados por cuadros frenteamplistas seguramente ¿no?), prevé un
crecimiento del gasto del Gobierno en 500 millones de dólares, gasto que se
destina a planes de “emergencia” que en realidad y como se viene manejado hasta
ahora, es un desastre en su ejecución y más se parece a la institucionalización
de la dávida por clientelismo político que una verdadera medida de fondo para
erradicar la marginación, seguramente a viajes faraónicos como los ya
realizados y no en ninguna medida estructural que le imprima el “progresismo”
prometido a los destinos nacionales, es más de lo mismo ó lo que es peor, más
de lo mismo pero con mayor gasto. De cambio nada, salvo el monto.
De la mano del gasto desmedido del presupuesto, viene
la reforma tributaria enmascarada dentro de un mal llamado “impuesto a la
renta”, un impuesto a la renta para ser tal debe de tener un mecanismo de
descontar gastos y éste no lo tiene, esto es el tan detractado por la izquierda
impuesto a los sueldos pero generalizado con una ampliación de su base
imponible. Si toda esta modificación fuera en realidad una sustitución del
impuesto por excelencia que es el IVA se podría entender, pero a éste solo se
lo rebaja en unos puntitos y por que se generaliza para todo, inclusive el pan
y el agua, si leyó bien el pan y el agua.
La pregunta que uno se debe hacer es: ¿Ud. reformaría el sistema tributario para recaudar menos y más cuando prevé un gasto mayor en aproximadamente 500 millones de dólares? La respuesta categórica es NO. Entonces señor Ciudadano, este gobierno progresista le va a meter más la mano en el bolsillo, no con un ajuste fiscal que sería muy obvio, sino con una reforma tributaria, es decir gato por liebre.
Parafraseando a un político de los de antes: En
Montevideo supieron como hacerlo y en el Gobierno Nacional lo volverán a hacer.
Festejen uruguayos, festejen mientras puedan, por que
cada vez van a poder menos, por que le van a sacar más.