DESEOS NAVIDEÑOS

 

Esta va a ser la última entrega del semanario "Compromiso" por este año y todos quienes formamos parte de la familia de la Agrupación 903 nos vamos a tomar un breve descanso.

 

El año que termina ha sido particularmente difícil para quienes de una forma u otra hemos abrazado con pasión a la actividad política. Los problemas del país, si bien hay un resquicio de mejora, continúan y nuestro deber es necesariamente el de seguir actuando con la responsabilidad que las circunstancias exigen, aún cuando el que viene es un año especial por la inminencia de una campaña electoral que no va a demorar en comenzar.

 

Igualmente y aunque los actores políticos pongamos nuestras miras futuras en la contienda que se avecina, habrá que seguir manteniendo una actitud responsable frente a la situación del país ya que los uruguayos no podemos darnos el lujo de perder meses que le pueden servir al país para seguir avanzando en su salida de la crisis que hemos vivido y cuyas consecuencias probablemente tarden años en desaparecer.

 

Este será uno de los grandes desafíos que los políticos tendremos y de sortearlo con éxito podremos haber subido un peldaño en la escala de la consideración y el respeto de la ciudadanía cuyo crédito hacia la clase política parece estar definitivamente agotado.

 

A su vez los Partidos y sus dirigentes deben desafiar a los uruguayos a tomar sus decisiones con la mayor madurez y responsabilidad posible.

 

Personalmente me importa mucho más formar parte de un pueblo que hace sus opciones políticas con exigencia e información, que la opción en sí misma.

 

Creo que es mucho más importante él "como" y no tanto el "que", porque de esta forma sigue habiendo esperanzas de salir adelante como país. Los uruguayos debemos ser los principales protagonistas de nuestros cambios y los políticos son quienes deben interpretar esa voluntad y actuar en consecuencia. Pero para que esto suceda tenemos que necesariamente ser concientes de lo que estamos haciendo. Si con dos o tres mentiras es que nos van a convencer, nuestro destino como nación está corriendo un serio peligro.

 

Este probablemente sea mi deseo para el próximo año. Que los uruguayos sean nuevamente un pueblo exigente. Que lo mismo que se le exige a cada uno de los actores políticos sea lo que nos exigimos a nosotros mismos en cada una de nuestras decisiones. Si esto se cumpliera vamos a estar muy cerca de un nuevo Uruguay. Muchas felicidades para todos.

 

Alfredo Susena