BUSCANDO LA RENOVACIÓN

 

 

Nadie duda la importancia del año que viene, el 2004 estará signado por la decisión que nuestro pueblo se dará para encontrar el conductor de nuestro destino nacional.

 

El desgaste producido por la fenomenal crisis desatada en los últimos tiempos puso a prueba como pocas veces en nuestra historia el valor que como sociedad le otorgamos a la democracia. No dudamos que en genérico este valor se consolidó, pero es igual de indudable que trajo consecuencias sobre todo el sistema político surgido en las ultimas elecciones.

 

La imposibilidad de encontrarnos unidos frente a la adversidad que manifestada por los representantes de todas las corrientes partidarias se contrapuso con la fenomenal capacidad de aguante y respuesta positiva que uruguayos de todo origen, formación, o situación socioeconómica supieron demostrar, propinando un excepcional ejemplo a las viejas practicas políticas que dominaron el accionar partidario desde la recuperación democrática.

 

Por eso, somos de los que pensamos que estas practica provengan de donde provengan también estarán en juego.

 

Nuestro proyecto político, la lista 903 que desde hace diez años busca con ahínco una profunda renovación tendrá por lo histórica de la decisión un papel determinante.  A la ya reconocida capacidad de entusiasmar y preparar a gente nueva para integrar a la actividad política, debemos incorporar el sentido de la urgencia que este 2004 obliga, de forma de poder estar tranquilos con nuestra conciencia.

 

El Uruguay no resiste mas de lo mismo, mas polarización, mas mentiras, mas divisiones, mas corporativismo ni más confrontación, necesita sentido común.

 

Necesita la inteligencia y la voluntad de los hombres y mujeres que comprendan el mundo que les toca vivir. que se indignen con sus injusticias y se esperancen con sus oportunidades, que sufran por la segregación que vivimos como sociedad y se entusiasmen aportando soluciones para revertirla, que procuren las utopías con bases firmes para alcanzarlas y que por sobre todas las cosas la ética  y la honestidad intelectual sean las únicas guías que encuentren en sus accionar.

 

Necesita del compromiso de su juventud.

 

Asumimos en este fin de año esta responsabilidad, de acercar a los herederos del Uruguay del siglo veintiuno a la mesa donde se tomas las decisiones, de involucrarlos en la tarea de compartir los esfuerzos de encontrar una sociedad más justa.

 

Será nuestra prioridad, manifestada por el mensaje que nuestro amigo, el Diputado Alonso nos brindara en la reunión de despedida del año.

 

El objetivo está planteado y no tengan dudas que al igual que ayer y anteayer el objetivo de renovar cuadros y practicas políticas será el sacramento que seguiremos en el mañana.

 

Hasta el año que viene y muy feliz navidad.

 

Lic. Sebastián Da Silva