¡ Yo soy la
mayoría !
¿A quién le podría caber la
menor duda que la mayoría de los uruguayos que pisamos este hermoso paisito no
votamos el actual Gobierno?. ¿A quién puede caberle duda que este Gobierno ha
gobernado por más de 1 año para sus votantes y de espalda a la oposición?.
Somos, todos nosotros, desde
hace más de 1 año, ciudadanos de segunda en los concursos, en los ascensos, en
las oportunidades laborales en general, en el trato con los “nuevos” patrones
en oficinas públicas pero también en muchas empresas privadas, ahora teñidas de
progresismo para con un Gobierno que poco ha hecho por atenderlas y por si no
les bastara, este Gobierno le da patente de Corzo a los sindicatos. Cada día
más los empresarios e inversores se sienten menos dueños de sus empresas y el
PIT-CNT de la boca del seudo intelectual y mediocre representante de los
trabajadores, el Sr. Castillo, sigue dogmáticamente detrás de banderas caducas
y reivindicaciones de lucha de clases que jamás han existido aun en épocas de
Marx.
Hay ricos y pobres, eso es
una realidad, pero la condición de rico no hace necesariamente inherente la
condición de poderoso ni la de pobre la de débil, sino preguntémosle a los
propios dirigentes sociales y por otro lado a los piqueteros uruguayos o a los barra
bravas futboleros. ¿Quién domina?, ¿quién se siente dominado?, ¿quién pega y
quién recibe?.
Retomando el rumbo del
título, hoy al Dr. Vázquez, excelente oncólogo y Presidente en sus ratos
libres, se le ha caído la estantería del populismo, debajo del tablado ya no
suena como arriba, en la cancha no parece tan bueno como en los vestuarios, con
la pelota ya no parece que la haga de goma como cuando la tenía bajo el brazo.
Su mayoría en el Parlamento ya no parece tan omnipotente ni tan eficiente como se
podría pensar y tampoco ha resultado tan ejecutiva y expeditiva como podría
suceder cuando se tienen un montón de supuestos títeres que en definitiva se
han revelado en varias ocasiones.
La verdad que este Gobierno
ha sido, desde sus inicios, un poder desgranado, sin poder real ni siquiera
sobre sus comandados. Al verse la inoperancia de los segundos al timón, es
decir los Ministros y custodios de turno de la doctrina progresista, el
Presidente se ha visto obligado a salir a la opinión pública en contadas
ocasiones, pero como suele tenernos acostumbrados, si no está sobre un
escenario, y no tiene una arenga para decir y debe usar la razón y el intelecto
para hilvanar respuestas operativas para su gobierno,... mete la pata.
El otrora salvador de la mala
pisada, el Vicepresidente (¿seguimos teniendo Vicepresidente no?), parece que
lo han puesto a hibernar, como sucedió
con Gargano, debe estar pagando penitencia por algunas declaraciones contrarias
a la opinión del Presidente, dicha, valga la anécdota, coordinadamente el mismo
día que el benemérito decía lo contrario en otro medio de prensa o cuando no al
otro lado del océano.
Para terminar, es justo
rescatar otro hecho que se ha recogido de manera parcial y poco se ha analizado
de manera holística en la región; se trata de la visita y el recibimiento del
Dr. Vázquez en los EE.UU. por el Presidente Bush, una reunión que recogió como
hito lo largo del encuentro. La pregunta jamás se hizo y solo se ha rescatado
la conclusión de lo beneficioso que puede haber resultado y el privilegio de
“tanto” tiempo junto al “Director” del mundo democrático.
Lo cierto es que EE.UU. está
observando la andanada de grupos de payasos al frente de países
latinoamericanos, surgidos de la más retrógrada e infantilista idea romántica
del populismo y el progresismo ideológico. Ante este escenario de
Latinoamérica, donde es probable que muchos países estén cavando sus tumbas por
seguir “fachadas” en lugar de progreso, EE.UU. ve con preocupación la
contribución que estos transitorios gobiernos aporten al ya muy difundido odio
hacia aquel país.
Ante ello resultaba imperioso
tomar una acción “políticamente correcta” de acercamiento, con el “K” es
impensable, con “Lula” no era oportuno, con el “boliovariano” sería un mal
chiste, con Morales,... sería inmoral,... Vázquez era la opción menos dañina en
términos de imagen para hacer esta jugada y mantener contacto con
Latinoamérica.
Pero claro!, el Dr. Vázquez
creyó que el Presidente Bush lo recibía por su linda cara o por sus logros
(eh!?), vamos!, es tonto hasta para él el autoconvencerse que su investidura
presidencial puede hacer mella en convencer o no a líderes políticos como Bush
o más recientemente los europeos. No es capaz, el Dr. Vázquez, de advertir que
lo reciben a él como “país” y no como el Dr. Vázquez, ...algo que no siempre
fue así con sus predecesores ya que sabemos los vínculos personales que
cosecharon tanto Sanguinetti, Lacalle o Batlle con sendos líderes mundiales y
que posteriormente eso repercutió positivamente en los lazos entre países y
mercados.
Sean, los predecesores del
Dr. Vázquez, de nuestro agrado o no, pertenecen a otra raza, la de la vieja
escuela, la del intelecto para gobernar, la de las negociaciones de caballeros
y la astucia de los Charúas, la del “tacto” en el mandato, algo que el Dr.
Vázquez desconoce por completo. Eran de la época de los gobiernos con equipos
profesionales y coordinados y no un grupo desafinado de gatos en bolsa.
Y sí!,... la mayoría
deberemos esperar aun un poco para poder comenzar intentar solucionar todas las
barbaridades implementadas por este Gobierno.
Festejen uruguayos!, por que
los años por venir serán peores y el hoy lo veremos como la mejor época de este
Gobierno. ¡Qué patético!