Doble discurso y
algo de ingenuidad
El fin de semana pasado contemplé azorado en televisión la
exposición pública que la Intendencia frenteamplista
hizo del otorgamiento de permisos para acomodador en las inmediaciones del
hipódromo de Maroñas.
Es muy triste ver buscar rédito político con la necesidad
de la gente, exponer la angustia y las emociones contenidas de aquellos vecinos
que legítimamente buscan el sustento para los suyos; perfectamente se pudo
realizar el sorteo sin hacer de ello un circo.
Hubiera sido más agradable ver escenas de repavimentación
de la Av. Centenario en los acceso a Maroñas ó la
re-ubicación del asentamiento en la ampliación
de dicha avenida ó la erradicación del basural creado por la propia I.M.M. al costado del circo hípico, claro que no lo pudimos
ver por que nada de ello han hecho para mejorar la zona de un hipódromo que
este si dará legítimamente trabajo a miles de compatriotas.
Desgraciadamente el Frente Amplio ya nos tiene acostumbrado
a jugar con el trabajo de sus conciudadanos y sus necesidades, prueba de ello
fue el tratamiento al llamado “empleo
basura” que le dieron su correligionarios del PIT- CNT, primero denostado
por provenir del gobierno y luego aplaudido por ser “empleo basura made in I.M.M.”., en un número anterior de COMPROMISO Alfredo Susena se refirió pormenorizadamente al tema.
Sería redundante recordar el tratamiento que dio el
intendente Arana y su séquito a los convenios laborales con ADEOM, bueno eso se
llama una taza de su propio chocolate.
Otro ejemplo del mal manejo de lo que se hace con lo que se
debería hacer, es la muestra sobre medio ambiente que se hizo en el hall de la I.M.M. en la semana del 5 de junio y que reafirma su doble
discurso, no se cuantos miles de dólares de los vecinos de Montevideo se gastó
en esa puesta en escena, lo que si sé es que hubieran estado mejor invertidos
en recoger aunque sea una pequeña parte de las toneladas de basura que aún hoy
hay tras tres administraciones frenteamplistas en el
Pantanoso y en el Miguelete, ni que hablar tras el Cementerio del Norte y otras
zonas de la periferia que parece para la I.M.M. son
de segunda categoría.
De segunda categoría también parecen ser las paradas de
ómnibus de la periferia: dos caños y chapas tipo canal 86, en comparación con
las coquetas garitas de madera y tejas de toda la zona de la costa, ¿dónde
quedó eso de apoyar a las clases humildes?, seguro que en este caso no.
También vemos al director de salud de la Intendencia frenteamplista rasgarse las vestiduras por las policlínicas
municipales y el operativo frío polar, pero no los veo reducir lo que gastan en
viajes de Arana y sus cargos de confianza que según la última rendición de
cuenta enviada a la junta por el ejecutivo comunal es mayor que lo que gastan
en esas policlínicas, ¿irónico no?
Ironía si, pero muy habitual también, hoy el Frente Amplio
tiene privatizado más de lo que había en la administración colorada: plazas,
cordones de vereda (zona azul), cantina municipal, mantenimiento de alumbrado,
recolección de basura, playas populares (Punta Espinillo), hasta la represión
privatizaron, las fotos de multas por radar las realiza una empresa y la lista
podría seguir, eso sí a nivel nacional
apadrina cuanto plebiscito o referendo contra presuntas privatizaciones hay,
ellos y sus incondicionales compañeros del PIT-CNT que dicen defender la clase
trabajadora pero en definitiva defienden los intereses del Frente Amplio y son
coherentes con la aplicación del doble discurso que ejerce con maestría su
padrino político.
Pero el suman de todo esto, lo da el líder supremo del
conglomerado de partidos de izquierda: el Dr. Vázquez va a conversar con el
FMI, pregúntenle a él ¿sobre que?, seguro que no es para decirle en su propia
cara lo que él y sus aláteres opinan públicamente en Uruguay.
Resumiendo, el Frente Amplio tiene como mecánica política
un doble discurso de lo que se debe hacer y lo que realmente hace cuando la
responsabilidad de gobernar es suya y todo condimentado con una falta de
respeto a la inteligencia de los ciudadanos, que ellos suponen no se dan cuenta
de esos hechos.
En fin, es seguro que los uruguayos no son tontos y en las
próximas elecciones se acordarán de todo esto y condenarán a quienes al
administrar la cuota de poder que el pueblo les dió
se olvidan de él y lo que es peor le hacen escarnio a su dignidad.
Arq. Gustavo Barrios