Verdes y
ocultamientos
Mario
Areán renunció como Secretario Privado del Intendente
Municipal de Montevideo, Arq. Mariano Arana. Según dichos del propio
involucrado, la decisión de abandonar el cargo fue tomada luego de conocer el
informe del Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio, con la finalidad
de mantener en reserva su contenido y a la vez proteger a su ex jefe y amigo.
Lo cierto es que a las pocas horas de concretarse la renuncia mencionada,
varios medios de prensa publicaban el famoso y “secreto” informe. Todos estos
sucesos desembocaron en una serie de reuniones de los distintos sectores de la
coalición de izquierda para hacer las evaluaciones correspondientes.
En
este aspecto resultan bastante irritantes las declaraciones vertidas por los
principales dirigentes del Partido Socialista, entre los cuales y como es usual
no se encuentra el Dr. Vázquez, que luego de un nuevo berrinche contra la
prensa, ha optado por el silencio. El Secretario General, Roberto Conde, lamentó en su discurso que el contenido del
informe se haya “filtrado”. ¿Por qué sucede esto?¿Es
que la ciudadanía no tiene derecho a saber si en la gestión frenteamplista
en el departamento de Montevideo se
produjo alguna irregularidad? Si las desviaciones en las conductas hubieran
sido notorias, ¿el informe se trataría de mantener secreto?
Por
su parte, el presidente del Partido Socialista, Senador Reinaldo Gargano, fue el encargado de cerrar la reunión. Al
referirse al caso Areán, manifestó
: “Los socialistas sabemos que la ética y la política son compatibles y
que nuestros directores y ediles defienden la transparencia y la cristalinidad.” Más adelante afirmó al evaluar la situación
nacional que “...somos un país confabulado con la mentira.” Es positivo que Gargano, al menos involuntariamente, se haya incluido a él
y a todo su partido en esta última afirmación. Resulta evidente que los
lamentos del Secretario General Conde surgen de la imposibilidad de privar a
los uruguayos de algunas verdades, constatadas por miembros del propio Frente
Amplio y reguladas por normas de conducta redactadas y votadas por la coalición
de izquierda. Sería bueno que la transparencia y la cristalinidad
a las que alude Gargano, no fueran conceptos
inalcanzables cuando se trata de juzgar conductas de integrantes de su sector
político.
Por
supuesto que los típicos ataques a los Partidos tradicionales no estuvieron
ausentes, señalándose que ellos son los responsables de “...destruir todo lo
bueno que ha habido...”. Al Senador Gargano, como
blanco, no creo que resulte útil realizarle algún tipo de descargo frente a la
afirmación reseñada. Lo vil y rastrero de sus conductas políticas queda más que
demostrado en los primeros párrafos. Será el tiempo el que pondrá a cada quien
en el lugar que merece; la evocación gloriosa o el oprobio vergonzante de la
historia opera como testigo de las conductas de los hombres. Ese informe y ese
juicio es, no tengan duda, imposible de ocultar.
Alfredo Susena