In vino veritas
Por
estos días se ha verificado una situación extraña en el mercado de vinos a
granel. Este tipo de
comercialización es una forma de
transacción entre bodegueros o entre las bodegas y viticultores que han
retenido su cosecha para defender mejor el precio de su producción: la uva de
sus viñedos.
La paradoja que se está dando es que,
los vinos finos que se ofertan entre bodegueros, tienen el precio muy similar a
los vinos comunes que también se comercializan regularmente entre bodegueros.
Esta situación desalienta la futura
elaboración de vinos finos y la inversión en nuevos viñedos con un manejo agrícola para producir uvas con
destino a vinos finos de exportación.
Resumiendo nuestro pensamiento, la
reconversión vitivinícola que encaró INAVI con apoyo del Estado, corre peligro
de haber sido en vano. La solución pasa, sin duda alguna, por la exportación y
ese debe ser el camino de las autoridades de INAVI, de los bodegueros y de los
viticultores.
Dejamos al Estado de lado a propósito,
no creemos que el Estado tenga obligación alguna con la Vitivinicultura salvo
en lo que tiene que ver con el arraigo de la gente al campo, que cada vez es
menos. Los vinos finos uruguayos han tenido un apoyo importante por parte del
Estado en su periplo comercial por el Mundo y está bien que así haya sido.
El Estado Uruguayo deberá mantener una
asistencia acorde con la importancia económica del sector para la sociedad,
pero tiene si, una tarea que solo el Estado puede resolver: el Marketing del
País como productor de diferentes productos del sector primario de excelente
calidad en condiciones naturales, sin excesos tecnológicos, sin producciones
artificiales y sin subsidios.
El Mercadeo del País es una obligación
impostergable que debemos asumir prontamente y para ello es necesario tener una
estrategia bien definida de objetivos
claros y toma de decisiones sin demoras ni cabildeos burocráticos.
Los múltiples Organismos estatales y
los paraestatales vinculados al comercio exterior deben converger en un solo
Instituto de Promoción de Uruguay Natural. Nuestra visión ubica el Instituto de
Promoción de Uruguay Natural en la orbita del LATU que tiene el “expertice” necesario para encarar este desafió.
Sin duda los vinos finos requieren de
estrategias de Marketing muy bien diseñadas para poder competir en un mercado
internacional sumamente exigente y las inversiones necesarias para desarrollar
esa estrategia son muy importantes. La ventaja que vemos y es por eso que debe
ser un desarrollo del Estado, es que bajo el paraguas de Uruguay Natural y su
estrategia de Marketing “cantada”, convergen todos los productos que produce y
que puede producir el sector
agropecuario nacional, incluido el vino fino.
INAVI y el sector Vitivinícola pueden
colaborar en gran forma con su experiencia internacional en el desarrollo de
este desafío dado que existe muchas horas de trabajo e investigación. El vino Tannat de Uruguay espera poder seguir siendo un vino fino
de exportación por muchos años mas.
Jorge
Mutio