En la madriguera
Esta transcurriendo el primer año del nuevo gobierno, este es un periodo fundamental para toda nueva administración.
Los niveles de
aceptación y tolerancia hacen posible trabajar a las autoridades en el plan
maestro, que regirá durante su gestión.
Esta es una
regla de oro, no escrita, que esta admitida tanto por los actores como por los
estudiosos de la cuestión política.
Lamentablemente
nuestros gobernantes parecen haberse salteado esa parte del manual, pues
no están capitalizando en lo absoluto el tan preciado lapso antes mencionado.
La impronta de
las fuerzas “Del cambio” brilla por su ausencia, por el contrario dan toda la
impresión de no tener idea de cómo conducir a buen puerto este barco llamado
Uruguay que les ha tocado timonear.
Paradójico sin
dudas es el hecho de que se este llevando a cabo una política económica similar
a la de gobiernos anteriores, marcando un claro continuismo en esta materia.
Lo que no deja
de llamar la atención es la excelente relación que se tiene con los órganos
multilaterales de crédito, si tomamos en cuenta que aún tenemos paredes
pintadas con las consignas “No al pago de la deuda externa”, “No al FMI”o
“Yankees go home”, realizadas por sectores del hoy partido gobernante.
Todos tenemos
presente la actitud del partido nacional, quien ni bien asumió al frente del
gobierno solicitó a todos 100 días de tolerancia para marcar el rumbo a seguir
y vaya si lo hizo.Cuanto extrañamos en estos momentos esa actitud decidida y
valiente de enfrentar las cosas para cambiar realmente lo que era necesario
en ese momento.
Ejemplos como
este hacen tener siempre presente la frase de que “Todo tiempo pasado fue
mejor”, como lo fue sin dudas el periodo nacionalista al frente del poder
ejecutivo.
Eso es lo que
espera todo ciudadano de su nuevo gobierno, decisión y valentía sumado a la
lógica expectativa.
Mucho me temo
que deberemos seguir esperando, pues la administración Vázquez esta muy lejos
de esa actitud valiente y decidida que tanto reclamamos y enaltecemos de todo nuevo
gobierno.
Por el
contrario nos encontramos ante un poder ejecutivo temeroso e indeciso en
los grandes temas, cuya mayor virtud ha sido sostener algo que curiosamente ha
combatido siempre, como lo es la política económica a la cual conduce un
hombre que no las tiene todas consigo dentro del oficialismo.
Hasta el
momento dan esa impresión como de hacer la plancha, mantener todo como esta
mientras tratan de decidir cómo hacen cuando la cosa se complique.
Si lo
lleváramos al termino futbolístico Vázquez capitanearía un cuadro chico
en un partido contra un grande en el estadio, especulando haber que pasa y
esperando a ver si en un contragolpe logra tener suerte.
Tristeza es lo
que esto produce, muy lejos esta la realidad de los hechos de aquel candidato
que decía a los cuatro vientos “Vamos a mover hasta las raíces de los árboles”
Tal es la
inseguridad en su proceder que no solamente trata de congraciarse con todo el
mundo dando largas a todos los asuntos que llegan a sus manos sin proponer
soluciones concretas para nadie, sino que evita el enfrentamiento con los que
se le oponen, desoyendo por completo las criticas y sugerencias que esta hace
como si estuviéramos en un régimen totalitario, donde no hay derecho a disentir
con el gobierno.
Bueno sería
que esa soberbia que baja desde el Poder Ejecutivo hacia la sociedad, se
transformara en soluciones para el día a día de la gente.
Deben dejar de
especular y cumplir con la responsabilidad asumida con el pueblo.
Carlos D Aguirre.