CERRANDO FILAS
En
los últimos días hemos visto al Dr. Tabaré Vázquez moderar en parte su discurso
en la interna contra aquellos de sus compañeros que mantuvieron la coherencia
política y defienden la Ley de Asociación de Ancap, de la cual el Frente amplio
fue co-redactor y la votó en el Parlamento.
Está
actitud en primera instancia no parece muy explicable, dado que en los
comienzos las expresiones contra Astori daban a entender que la situación era
irreconciliable.
Pero
no fue solamente el compañero Danilo quien interviniera en la elaboración del
texto de la Ley y los acuerdos que permitieron su aprobación, estuvieron
también los senadores Rubio y Couriel y su reciente socio pre-electoral y
también senador Rafael Michelini.
El
primero de los tres, en cuanto el corporativismo del sindicato de Ancap, en
defensa de sus prebendas económicas, le hizo torcer el brazo al conglomerado de
izquierda, en seguida marcó distancia del senador Astori, alineándose a la
tesis combativa del presidente del Encuentro Progresista Dr. Vázquez. El Dr. Rubio desató una andanada de
recriminaciones políticas en sintonía con su colega y en contra de su compañero
de sector, pero se pueden conjeturar algunas causas: celos sectoriales,
aprovechar la coyuntura para ganar puntos ó simplemente estar al calor del
oficialismo frenteamplista, las causas reales por las cuales se bajó del carro
tan rápidamente las sabrá Rubio.
Otro
que no estuvo lerdo ni perezoso fue Michelini, como todo converso quiere
profesar su fe más allá de toda duda, ahora es más realista que el rey, léase
su salvavidas electoral Tabaré Vázquez.
El
que más demoró en dar la voltereta fue Couriel y nobleza obliga, no se ensañó
con el árbol caído de Astori, si bien su razón fue la más prosaica es las más
comprensible, es una decisión deportiva, él es del cuadro del FA y quiere que
gane su cuadro, lo que no parece muy claro es donde queda el interés general
del País, por el cual seguramente estaba trabajando cuando elaboró los acuerdos
para la Ley de Asociación de Ancap, probablemente en segundo, tercer ó cuarto
plano, como Rubio: él sabrá.
Lo
extraño de todo esto es que no cambió el couplé, pero el director de la
comparsa si, utilizando un léxico que le es tan caro a los militantes de
izquierda.
¿Cuál
es la razón?, que el doctor Tabaré Vázquez comete muchos errores políticos en
el plano nacional pero en su interna, no solo gobierna con mano de hierro, al
mejor estilo Fidel de lo cual su célebre frase dirigida como no otra vez a
Danilo Astori: “el que no le guste que se calle y sino que se vaya”, sino que
además se mueve aparentemente sin errores en ese laberinto de extrañas cuotas
de poder que es la estructura política del Frente Amplio. Para ejemplo recordemos que Vázquez inició su ascenso interno con el apoyo de
los moderados y cuando este apoyo no bastó se volcó a los ultra sin ningún
prejuicio y hoy está ahí usufructuando su cuota de poder. Pero este poder es el
camino para el otro, al que aspira casi obsesivamente hace tres períodos y sin
éxito: la Presidencia de la República y sabe que para ello precisa los votos
moderados y si no persiste en su actitud de agresión al Senador Astori es para
que esos votos no fuguen de la izquierda, y digo bien, esos votos y no el Cr.
Astori, este senador salvo que tenga alguna desviación de política suicida, no
se va a ir del Frente Amplio que le asegura su banca por mucho tiempo, pero sus votantes si, se les puede hacer
imposible votar al candidato Tabaré Vázquez
que una vez y otra también ataca virulentamente a esos sectores de la
izquierda moderada, y esto el presidente del Encuentro Progresista lo sabe y no
es tonto.
Quien
pretenda ver en esto una actitud de tolerancia interna, de libre juego
democrático ó de revisión de la política interna del FA se equivoca, no es más
que un frío cálculo electoral, al mejor estilo del senador Curiel, lo
importante es ganar, lo demás ya veremos.
Arq. Gustavo Barrios