ARGENTINA : LA MIRADA EXTRAVIADA
Resulta preocupante para el Uruguay, la región y la propia República Argentina el estilo que el Presidente Kirchner ha venido adoptando en los últimos meses.
Respecto
de las relaciones con nuestro país, el MERCOSUR, la región, el continente y el
resto del mundo, los mensajes y los gestos que el Presidente Argentino ha
protagonizado, en algunos casos merecen reparos, aunque en otros aparecen como
francamente alarmantes.
En
los últimos días se han sucedido, desde manifestaciones favorables a la
incorporación de Cuba al MERCOSUR, hasta las recientes expresiones de
injerencia en la política interna de
nuestra nación, tomando partido por el Dr. Vázquez en forma casi
gratuita.
En
la cumbre presidencial de Santa Cruz de la Sierra se entrevistó con Evo
Morales, líder de la revuelta campesino indígena, que recientemente derrocó al
Presidente constitucional de ese país, sin hacer lo mismo con el actual Jefe de
Estado Boliviano.
Sin
salir del continente, se ha preocupado en especial de cultivar un romance
político con uno de los mandatarios más desprestigiados de la zona como es el
caso del Presidente Chávez esgrimiendo supuestas coincidencias ideológicas
difíciles de explicar.
Los
problemas de las relaciones internacionales se agravan si uno amplia el mapa y
reconoce el distanciamiento del vecino país con la unión europea, especialmente
verificable en el caso de España.
Como
si todo esto fuese poco, la emprendió también contra el Cr. Enrique Iglesias,
quien como Presidente del B.I.D. mucho ha hecho para contribuir a reestablecer
los equilibrios a los que el vecino país debería apuntar. Creo, sin temor a
equivocarme, que en muchos años, esta es la primera vez que alguien
abiertamente enfrenta a quien desde todos los rincones del planeta no hace otra
cosa que recoger elogios desde uno de los cargos de mayor responsabilidad en el
mundo.
En
especial, deberemos estar atentos a como este tipo de conductas pueden afectar
a nuestro mercado común, y al Uruguay particularmente.
Es
notorio que la prioridad para el Presidente Kirchner no es el MERCOSUR, desde
que regularmente acuerda bilateralmente con Brasil, desconociendo los
compromisos que su Nación oportunamente a contraído con Uruguay y Paraguay.
Si
a todos estos problemas, le agregamos la falta de definiciones claras respecto
de cuales son sus propósitos, especialmente en el plano económico, es que
podemos decir que estamos frente a un panorama complicado.
Con estos gestos de arrogancia, ingratitud y deslealtad, difícil resulta el poder pronosticar para donde es que apunta la Argentina, o, por lo menos hacia donde está mirando su peculiar presidente.