VOTEMOS CON TRANQUILIDAD Y LIBERTAD
El desvío de argumentos que se enfrentan en el referéndum por la ley de asociación de ANCAP es más que palpable.
Nuestra
ilusión de poder discutir honestamente el futuro de nuestra empresa petrolera
quedó por el camino y a la lamentable división de uruguayos hoy unidos en su
peor crisis económica se suma el develado afán divisorio de una campaña que
tiene de todo menos de seriedad.
Por
suerte quedan menos días y el 7 de diciembre pasará con más pena que gloria.
De
todas formas por el tono de esta elección existen aspectos que nos siguen
preocupando, máxime si tomamos en cuenta los antecedentes lamentables que se
han suscitado en anteriores comicios y que refieren específicamente a la
tranquilidad y libertad que obligatoriamente debe tener todo ciudadano a la
hora de sufragar.
Esperamos
por tanto que los lamentables hechos de agravios, insultos e inclusive
cercenamiento de la condición ciudadana observada en determinadas zonas de
Montevideo no se reiteren.
Que
el acceso a todos los locales de votación sea garantizada mas por la tolerancia
ciudadana que por las fuerzas policiales y
que el tan mentado respecto a los valores democráticos se garantice por
la vía de los hechos permitiendo el normal desarrollo de unos comicios que en
lo previo aparece con un resultado incierto.
Por
tanto exhortamos a todos los partidos políticos a redoblar el esfuerzo por
preservar esa tolerancia tan uruguaya, a sabiendas que a partir del día
siguiente será necesario volver a estar unidos como sociedad para con el mismo
esfuerzo seguir saliendo adelante.
Si
hasta ahora nos hemos enorgullecido por nuestro aprecio a la diversidad, no
perdamos también este orgullo y mucho menos por la ley de ANCAP.
Lic. Sebastián Da Silva