La reafirmación de un concepto
Quizás
resulte curioso el hecho de comenzar este artículo mencionando el conflicto
bélico entre libaneses e israelíes, a simple vista esto no tiene demasiado que
ver con nosotros, y mucho menos con los temas que generalmente tratamos en este
semanario.
Lo
que no es raro debido a nuestra gran patria peregrina es que compatriotas
nuestros se encuentran en medio de la guerra, tal es el caso de dos jugadores
de futbol que militan en la liga libanesa, y estaban viviendo en Beirut.
Luego
de los bombardeos, estos coterráneos huyeron en un ómnibus ayudados por una familia jordana que se encontraba en
el mismo lugar y por razones obvias
mucho más acostumbrada a toda esta situación.
Una
vez ubicados en un lugar más tranquilo, al menos alejado de la zona de
conflicto estos uruguayos comenzaron a intentar contactarse además de con sus
familias con alguien que pudiera hacer
posible su retorno a casa.
Los
esfuerzos dieron resultado y lograron hablar con el ministro Gargano directamente.
Si
uno comienza a leer este breve relato, pensaría que se arribó a un final feliz,
pues como estos jugadores pudieron contactarse con el número uno de la
diplomacia uruguaya este alto jerarca solucionó rápidamente el problema.
Pues
mucho me temo que quien pensó eso le erró feo, pues la respuesta de nuestro
canciller a estas dos personas fue que buscaran al presidente del club para que
este les pagara los pasajes, sí esa fue la solución que se le ocurrió a
nuestro, ya a esta altura incalificable Ministro de Relaciones Exteriores,
buscar en el medio de las bombas, y las metrallas a una persona que no se sabe
si está viva o muerta para cobrar y volver al país.
Sinceramente
muy poco más se puede decir luego de esto.
Felizmente
estos compatriotas aunque decepcionados con la respuesta siguieron en la
búsqueda de alguien con dos dedos de frente que los ayudara, y por suerte para
ellos el intendente de Durazno los puso en contacto con el cónsul honorario de
Uruguay en Jordania quien los está protegiendo.
Esta
breve reseña de una situación vivida por dos uruguayos quienes gracias a los
esfuerzos de sus familiares retornarán en pocos días al Uruguay, no hace mas
que reafirmar el concepto ya hasta reiterativo de la ineptitud de Gargano, que
parece no dar pie con bola, y se equivoca sistemáticamente tanto sea en los
asuntos regionales o en casos tan singulares como el que es motivo de este
articulo.
Sabemos
que el Presidente esta muy ocupado con sus pacientes, o señalando con el dedo a
todos aquellos medios que no hacen otra cosa que marcar los errores, y a veces
horrores de su a esta altura incontrastable pobre gestión al frente del
gobierno, pero debe hacer algo con este Ministro que no ha ni por asomo calzado
los puntos para llevar adelante tan fundamental tarea para cualquier estado.
Doctor
Vázquez usted tiene la palabra.