Importa un pito
Sabidos son los graves
problemas de inseguridad que nos aquejan a todos los uruguayos.
Incluso los amigos de lo
ajeno, ya no respetan ni siquiera a las autoridades, dado que el día doce de este
mes robaron nada más ni nada menos que la casa del Jefe del Estado Mayor del
Ejercito, la cual está ubicada a pocos metros del Hospital Filtro y de la
Seccional 13 de Montevideo, apoderándose indebidamente de diversos efectos como
joyas y dinero en efectivo.
Hasta la propia Clínica COR
del Sr. Presidente “Compañero” Tabare
Vázquez, fue visitada por delincuentes, tal cual publicó el diario La República
el día 13/7/06.
Hasta en algunos barrios de
la ciudad (por ejemplo El Cordón) encontramos comercios que han sido robados
mas de 10 veces en lo que va del año y otros dan dinero para que no los roben
al mejor estilo “peaje” instaurado por la cosa nostra siciliana.
Pero la inseguridad no es
patrimonio de los montevideanos, sino que también los hechos delictivos se
aprecian en todo el país.
Por ejemplo el día 16/7/06,
los vecinos de la ciudad de Pando seguían reclamando por mas seguridad, al
cortar el transito en la Ruta nacional N° 8 y entregar diversos volantes
alusivos a la situación.
Ante tal circunstancia el
ir hasta un cajero automático, el ir a cobrar una jubilación, el ir a extraer o
depositar dinero en un Banco, se han transformado en hechos peligrosos.
Y que ha hecho el Gobierno
progresista en tal sentido?
Pues bien veamos algunas de
las medidas tomadas al respecto:
Dejar en Libertad a una
gran cantidad de presos.
Prohibir la detención de
los sospechosos para realizar averiguaciones.
Rebajar la pena para
ciertos delitos.
Estas son algunas de las
medidas ejemplares tomadas por el Gobierno que no solo no han combatido la
delincuencia, sino que la han aumentado.
Y como si esto fuera poco,
el excelentísimo y distinguido Sr. Ministro del Interior, ha apoyado firmemente
una idea innovadora y eficaz en la lucha contra el Crimen organizado.
La utilización masiva del Pito,
como una gran arma para enfrentar a los delincuentes.
Sr. Ministro, los uruguayos
estamos cansados que nos tomen el pelo.
Es hora de dejar de
festejar y ponerse seriamente a trabajar porque si seguimos así, poco va a
quedar de este gran y bendito país.